El ‘Plan Estratégico Argentina Vitivinícola 2020‘ que busca integrar a los viñateros más chicos a la cadena productiva para así hacerlos competitivos, fue el gran desafió que se planteó la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) 4 años atrás, junto a los distintos gobiernos provinciales. Ayer se dio un paso más hacia ese objetivo, inaugurando un Centro de Desarrollo Vitícola en Sarmiento, un sitio que consideran clave y en donde buscan diagnosticar los problemas de los productores medianos y chicos de la zona para luego buscar las posibles soluciones, ya sea en materia de financiamiento o asesoramiento técnico, que estará a cargo de las instituciones vitícolas.

El nuevo Centro se ubica en la Escuela Agrotécnica de Sarmiento y es el segundo de la provincia, de acuerdo a que el predecesor se radicó en el departamento de Caucete. Con esta apertura, ya son 12 los que hay distribuidos a lo largo de todo el país, arrancando bien al norte en Catamarca y llegando hasta la provincia de Río Negro.

Estos espacios destinados exclusivamente a los viñateros tienen entre sus objetivos identificar las necesidades -por ejemplo, falta de herramientas o maquinaria pesada-, definir estrategias e implementar acciones colectivas para el desarrollo vitivinícola local. También apunta a fortalecer la participación y transferencia tecnológica a los productores, pero fundamentalmente mejorar la rentabilidad y la calidad de vida del eslabón más débil de la cadena.

“Lo que más aprendí a lo largo de mi vida es que los problemas en materia productiva no son homogéneos. Son distintos a medida que uno salta de un lugar a otro. Por eso buscamos que en cada oasis productivo haya un espacio como éste para entender los problemas de cada uno de los lugares donde se desarrolla la vitivinicultura”, dijo el presidente de la Coviar, Lorenzo Capece. El dirigente recalcó que “si se los integra, se los hace competitivos” y explicó que para el funcionamiento del Centro de Desarrollo Vitícola se formará un Consejo Local Asesor, que estará compuesto por representantes de instituciones públicas y privadas de la vitivinicultura local.

Por su parte, el Director del Centro Regional Mendoza-San Juan del INTA, Carlos Parera, una de las “patas” principales para la creación de estos Centros Vitícolas, dijo ayer que “lo que estamos haciendo es ayudar al eslabón más débil, para acompañarlo en el camino de ser competitivos, que al fin y al cabo, es lo que pretendemos todos para crecer en total equilibrio, algo que no siempre ocurre y por lo que debemos trabajar”.

Sólo en el año 2010, entre los 12 Centros de Desarrollo Vitícola del país se capacitaron e informaron sobre alternativas de financiamiento y comercialización unos 1.979 viñateros. También, otros 835 beneficiarios fueron asistidos técnicamente durante ese periodo. Este año buscan aumentar esos guarismos.

“Estamos abriéndole al pequeño productor sarmientino y también de la zona, una puerta muy grande de herramientas para que crezcan y se desarrollen. En definitiva, este plan estratégico que se diseñó es responsabilidad absolutamente de todos; de los más chicos, de los medianos y lógicamente de los grandes viñateros”, apuntó Alberto Hensel, intendente departamental.