El ministro de Economía, Amado Boudou, confirmó ayer que Argentina ya utilizó 1.100 millones de dólares de reserva para pagar deuda con acreedores privados y destacó que el principal objetivo de la política de desendeudamiento es "generar empleo".

Boudou asistió ayer al plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Finanzas del Senado, en el marco del análisis de los cinco proyectos que proponen, con distintas variantes, la utilización de reservas de libre disponibilidad para cancelar deudas. En ese marco, el titular del Palacio de Hacienda confirmó, ante una pregunta del senador radical Enrique Sanz, que "hasta ahora se han realizado pagos por 1.100 millones de dólares" correspondiente a las reservas de libre disponibilidad, tal cual lo autoriza el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que creó el Fondo de Desendeudamiento, que está en vigencia.

El jefe de la cartera económica consideró que la Argentina supera "el nivel óptimo de reservas", por lo que "puede utilizar el mecanismo" de cancelación de deuda con reservas de libre disponibilidad. El ministro aseguró además que "este año, las reservas van a volver a crecer, ya que se prevé un superávit comercial de 12.000 millones de dólares", por lo que estimó que se cubrirán los fondos que se utilicen para cancelar deuda, a la vez que recordó que "este Gobierno fue el que mayor cantidad de reservas acumuló en la historia", por lo que afirmó que "mal querríamos erosionarlas". Por otra parte, el ministro subrayó que "el objetivo final" de toda la política de desendeudamiento -que incluye tanto el canje de deuda defaulteada, como el pago con reservas a acreedores privados- "es generar empleo de alto valor agregado".

"Queremos cerrar un capítulo de la Argentina y reestablecer relaciones normales con los centros financieros", sostuvo Boudou, quien explicó que lograr eso implicará un mejor financiamiento, a tasas más baratas, de la inversión tanto del Estado como la del sector privado, lo que redundará en un incremento del empleo. En cuanto a las características de los proyectos presentados, el titular del Palacio de Hacienda los agrupó en dos tipos: los que proponen utilizar las reservar como garantía de pago y los que directamente postulan cancelar compromisos con esos fondos. Al respecto se mostró claramente a favor de los segundos, ya que consideró que "si se avanza en el camino de garantizar (con las reservas) hay que buscar otra fuente de financiamiento (para efectuar los pagos) y la tasa (que se pagara por la obtención de esos fondos) sería mayor a la que recibe el Banco Central (BCRA) por sus colocaciones". Sanz preguntó si entre los acreedores a los que se les va a pagar con reservas de libre disponibilidad se incluían las tenencias de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses). Boudou sostuvo que no, que en el cálculos para la cancelación con tenedores privados no se computaban "los cuatro mil millones de dólares en bonos que tiene la Anses, el BCRA y el Banco Nación".