Ricardo Salvá, el vicepresidente de ATAP, que nuclea a la empresas del transporte público de pasajeros, aseguró ayer que desde el gobierno les dijeron que esta semana los recibirán para hablar del pedido para aumentar el precio del boleto. El sector empresario quiere un incremento del 25 por ciento y en la Secretaría de Servicios Públicos habían adelantado que no había en estudio ningún ajuste de la tarifa, aunque no lo descartaron rotundamente.
Salvá dijo que no hay fecha, pero contó que "estamos esperando que nos llamen, porque nos dijeron que esta semana nos íbamos a reunir". El empresario es uno de los que firmó la nota que presentaron los dueños de las compañías del transporte solicitando una suba del 25 por ciento en el boleto mínimo, que en caso de aplicarse, se iría de 1,50 pesos a 1,87.
Los empresarios argumentan que tuvieron un incremento de costos en carrocerías, combustible, repuestos y sueldos que hace que la actividad no sea lo suficientemente rentable. Según el presidente de ATAP, Carlos Matus, el 25 es equivalente a la escalada inflacionaria que hubo desde septiembre de 2008, cuando se dispuso por última vez un aumento en el boleto común.
En esa oportunidad, el boleto de la primera y segunda sección se fue a 1,50 y la tercera a 1,75; mientras que el escolar se ajustó en marzo del año pasado y se fue de 50 a 70 centavos.
La nueva discusión pasará fundamentalmente por contrastar los números que tienen las partes. Los empresarios elaboraron un estudio de evolución de costos como principal argumento del pedido de aumento. El gobierno también hace un relevamiento de precios periódicamente y lo quiere comparar con el que tiene la ATAP.
