La firma Bodegas y Viñedos Ángel Vargas SA, ubicada en San Martín, Mendoza, está en problemas. El hecho, -que ya investiga la Justicia Federal-, comenzó hace unos 50 días, cuando la empresa fue clausurada por el INV por adulterar vino de una de las piletas con ‘alcohol no vínico‘. Sin embargo -y a pesar de la clausura- la bodega continúo operando.
Según las primeras investigaciones, habría estado trasladando vino intervenido con destino a su comercialización en el mercado interno. Pero el ardid de esta firma no concluyó allí. Hace un par de días, personal técnico del INV y por denuncias anónimas, volvió a la bodega y comenzó un procedimiento sobre todos los productos. Al proceder a verificar una de las piletas que tenía colocada la faja de intervención del Instituto -el detalle advertía que se trataba de una vasija que contenía un volumen de unos 95.800 litros de vino tinto-, el inspector descubre que en uno de los ‘ventil‘ -una especie de ventilación- se encontraba un caño de unos 15 centímetros de diámetro y 4 metros de largo. El informe detalla que en la vasija número 40, se extrajeron 2 muestras: una de vino tinto por 30 litros y otra de agua por un volumen de 95.770 litros.
