San Juan, 24 de junio.- Jaime Bergé, presidente de la Cámara Minera, dijo en radio Colón que, dentro de la industria minera, las caleras son las que sufren más el impacto de la escasez de carbón, al igual que todas las industrias que tienen grandes hornos de calcinación.


A la escasez de combustibles, se suma ahora la de otro de los derivados del petróleo: la del carbón residual. “YPF aduce que no estamos recibiendo petróleo del Sur por las huelgas y ha disminuido la capacidad de destilación, por lo que hay menos gasoil y naftas y menos carbón residual en la destilación”, comentó Bergé.


El carbón residual se obtiene del petróleo. A este le sacan primero los combustibles livianos, que son las naftas; después le sacan los combustibles intermedios, que son los gasoiles; luego el fuel oil, que es semipesado; y el residuo final de toda la destilación es el carbón, que es la parte sólida del petróleo. Y es lo que usa pulverizado para los hornos caleros.


“Nos han asegurado un cupo de 10.600 toneladas, pero no alcanzan porque al gas hay que reemplazado con carbón en invierno, y eso hace que la demanda de carbón normal pase a 13 ó 14000 toneladas. Nos están faltando 3 mil toneladas mensuales para julio y agosto”, explicó Bergé.


“Hoy tenemos preparada una reunión con la gente de YPF que va a traer una propuesta para ver cómo hacemos para abastecernos”, dijo. A esta escasez se les se suma la notificación que recibieron de Enargas para restringir el consumo de gas.