El ministro de Economía, Amado Boudou, anunció ayer que, a la fecha, Argentina alcanzó el 45 por ciento de adhesión de la banca y los acreedores mayoristas en la millonaria oferta de canje de bonos soberanos en mora desde 2001.
"El viernes (pasado) se cerró el primer tramo mayorista (de la oferta de canje de deuda), y hemos recibido títulos por unos 8.540 millones de dólares, alrededor de 45 por ciento del total" de 18.700 de deuda en condiciones de ser canjeada, sostuvo Boudou en una rueda de prensa en el Palacio de Hacienda. Indicó que 8.483,27 millones fueron en bonos discount y 59,60 millones en bonos par.
El ministro subrayó que estas cifras representan el 100 por ciento de los inversores institucionales y un 75 por ciento si se incluyen los 3.000 millones en manos de fondos buitres que están litigando en los tribunales internacionales. Boudou ratificó que el objetivo del Gobierno es lograr una adhesión global del 60 por ciento y consideró que están dadas las condiciones para conseguirlo.
El jefe del Palacio de Hacienda insistió en que "está muy contento" con este resultado parcial y confió que espera el ingreso de al menos 2.000 millones de dólares de pequeños ahorristas. "Nunca esperamos que ingresaran los fondos buitres y por eso creemos que este es un buen resultado", recalcó el titular de la cartera.
A su vez, insistió en que no habrá prórroga y que el Swap cerrará el 7 de junio. Además reveló que en los próximos 10 días habrá un trabajo intenso "con medios de comunicaciones del interior de Italia y Alemania" para acercar la oferta a los pequeños inversores, que ahora se convirtieron en un factor clave para el éxito de la operación.
Aunque el total de los acreedores minoristas se sume a la operación, algunos especialistas calculan que la aceptación general rozaría el 50 por ciento, por debajo de las expectativas del Gobierno. Aunque el resultado de los minoristas aún no está definido, se trata de un público más diseminado que el de los grandes acreedores, que a veces suelen moverse en bloque.
Los pequeños inversores, la mayoría de ellos italianos, alemanes y japoneses, tienen plazo hasta el 7 de junio para adherirse a esta nueva oferta de refinanciación, con la que Argentina apunta a volver a los mercados de capitales internacionales.
Argentina ofreció cambiar los bonos en mora por otros a un tercio del valor nominal de aquellos, pero con un menú que les daría un valor superior al 50 por ciento, por lo que el éxito de la operación depende del inestable humor de los mercados internacionales, según analistas.
Por otro lado, Boudou señaló que la emisión del Boden 2017 con la cual se esperaban obtener hasta 1.000 millones de dólares, "se postergó" por las actuales condiciones del mercado financiero. El ministro reveló que dadas las ofertas de los bancos la tasa que debía convalidar la Argentina para acceder a ese dinero es de 10,75 por ciento.

