El consumo de vino como bebida alimento está ganado cada vez más fuerza en el mundo. Y no es porque los amantes de esta bebida bíblica quieran decirlo. Es la ciencia que lo está demostrando a diario en publicaciones diversas. Por ejemplo: investigaciones de China afirman que el compuesto del vino combate la leucemia, otro que hay beneficios contra la diabetes, cáncer de estómago, prevenir enfermedades cardíacas, retardar el envejecimiento, entre otras. Un estudio científico reciente ha revelado que, además de todo lo que se creía, beber una copa de vino al día puede ser incluso más beneficios para una persona que ir una hora al gimnasio. Un equipo de investigadores científicos de la Universidad Pública de Alberta (Canadá) descubrió que el componente natural denominado resveratrol, un potente antioxidante presente en las uvas y el vino tinto, suministrado en los ratones en altas cantidades, mejoraban su rendimiento físico, su actividad cardíaca y su fuerza muscular. La investigación afirma que el resveratrol arrojó resultados similares a los que pueden observarse tras un entrenamiento de resistencia y cree que podría ayudar a la población de pacientes que quieren entrenar pero que son incapaces físicamente por algún tipo de limitación o sufren agotamiento.
También defiende que este componente podría imitar el entrenamiento o mejorar los beneficios de la modesta cantidad de ejercicio que estas personas pueden realizar. Se entiende por lo tanto que el vino tinto posee unos ingredientes que producen los mismos efectos que ir al gimnasio. Beber una copa de vino tinto fortalece el corazón, músculos y huesos. Tal y como lo ir a un entrenamiento en el gimnasio pero sin derramar ni una gota de sudor.
Según el grupo de investigadores que ha llevado a cabo el estudio, el resveratrol también combate el sobrepeso, actúa como potente antioxidante, mejora la circulación sanguínea reduciendo la formación de coágulos y ayuda a fortalecer los huesos.
Sin embargo el concepto de consumo moderado debe estar siempre presente. Esto sólo aporta resultados si se ingiere con moderación, una copa de vino tinto al día (tres copas no cuentan como una sesión de entrenamiento de tres horas). Otro requisito es un consumo habitual para lograr buenos resultados. Consumir vino tinto habitualmente y con moderación genera estos beneficios:
* Sólo contiene 100-150 calorías que por temogénesis no se transforman en grasas.
*Reduce el colesterol malo. Aumenta los niveles de ácidos grasos omega-3.
*Previene de los coágulos de sangre (infartos, ictus).
*Reduce y previene el riesgo de problemas oculares (cataratas, pérdida de visión).
*Previene varios tipos de cáncer y la diabetes de tipo 2.
*Ralentiza el declive cerebral (demencia, alzeimer, parkinson…), mejorando la función cognitiva.
*Libera endorfinas y previene la depresión y el sedentarismo.
*Mejora la función pulmonar y tiene una fuerte incidencia en la prevención del cáncer de pulmón.
*reviene enfermedades hepáticas y protege la próstata. Evita la caries dental
*Alarga la esperanza de vida.
