El ministro de Economía, Amado Boudou, negó ayer que Argentina vaya a emitir un bono para cancelar deudas con el Club de París, y subrayó que tampoco pedirá ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI). "No tendría sentido solucionar lo del club de París con un bono. No estamos pensando en eso", dijo Boudou al término de la reunión de dos días que los ministros de Finanzas del G-20 (países ricos y emergentes) celebraron en Saint Andrews (Escocia).

El jueves, el diario "La Nación" publicó que desde la cartera de Economía del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, se estudiaba emitir un bono para cancelar deudas por unos 6.900 millones de dólares en mora desde 2001 con el Club de París, organismo crediticio integrado por 19 países desarrollados, pero el ministro negó ayer rotundamente ese extremo. "No estamos pensando en emitir un título. Lo que sí estamos pensando es en avanzar hacia una solución que sea aceptable para los acreedores y para Argentina", insistió Boudou. "A alguien se le ocurrió que podría ser un bono, pero no estamos pensando en eso", explicó el ministro. "Esperamos hacer una emisión de nueva deuda argentina, pero sin un fin específico", dijo Boudou, al precisar que "vamos a resolver la situación con el Club de París sin necesidad de acudir a un programa con el FMI". Con ello Boudou quiso "dejar claro que Argentina no va a llevar adelante ningún programa de ajuste que ver con las viejas recetas del FMI. Y que tampoco pedirá asistencia financiera".

En septiembre de 2008, el Gobierno argentino anunció su decisión de cancelar la deuda con el Club de París, pero no se concretó debido al rechazo a una intervención del FMI y al recrudecimiento de la crisis internacional.

Los ministros de Finanzas del G-20 se reunieron para consolidar las medidas acordadas en la cumbre del pasado septiembre en Pittsburgh (EEUU) con el fin de salir de la recesión. En la oportunidad acordaron pedir al FMI que estudie la posibilidad de introducir una tasa a las transacciones financieras internacionales, al tiempo que se pusieron de acuerdo en mantener las medidas de estímulo fiscal. Además se comprometieron a apoyar la estabilidad financiera y el crecimiento.