Una fuerte puja política comenzó ayer, luego de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner le exigiera la renuncia al presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA) porque el funcionario se niega a usar reservas para avalar el pago de la deuda externa. La cuestión se complicó porque el presidente del BCRA, Martín Redrado, rechazó el pedido de renuncia de Fernández de Kirchner, según voceros del funcionario.
La tensión comenzó a mitad de diciembre, cuando el gobierno ordenó al BCRA que le transfiera miles de millones de dólares para avalar el pago de la deuda este año y tranquilizar a los inversores de cara a un canje de 20.000 millones de dólares en bonos incumplidos que lanzará a fin de enero. Pero Martín Redrado se resiste al traspaso de los 6.600 millones de dólares pedidos por el gobierno para llevar adelante el pago de esas deudas.
Respaldando a Redrado, los políticos opositores cuestionaron que el gobierno use reservas del BCRA (que es un ente autónomo) para pagar deuda sin una ley que lo autorice. Es que ese fondo de 6.600 millones fue creado por decreto presidencial. Al respecto, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, consideró ayer que si el titular del BCRA no dispone la apertura de la cuenta del Fondo del Bicentenario (de 6.600 millones) creada por un decreto del Ejecutivo estaría "incumpliendo los deberes de funcionario público". "Hay una legislación que está corriendo y, si no la lleva a la práctica", lo denunciaría a la Justicia porque "incumpliría los deberes de funcionario público", dijo Fernández, quien ayer se encargó de divulgar el pedido de renuncia de la presidenta a Redrado.
Esa es la herramienta que analiza el gobierno para echar a Redrado, ya que el titular del Central sólo puede ser cesado por el Parlamento en caso de "mala conducta" o incumplimiento de sus deberes en el Banco Central. Para que Redrado renuncie, el Poder Ejecutivo deberá contar el dictamen de una comisión bicameral del Congreso.
En reemplazo de Redrado, el gobierno de Fernández de Kirchner propuso al economista Mario Blejer, quien ya había sido titular del BCRA. Blejer permaneció ayer en Europa, desarrollando tareas profesionales y optó por no efectuar comentarios sobre una eventual vuelta a la autoridad monetaria.
Si bien Blejer no ha tomado una resolución, fuentes cercanas al economista dan cuenta que habría declinado el ofrecimiento argumentando que "el Banco Central tiene presidente".
Redrado, por ahora, se mantiene en el cargo y la oposición cerró filas para defenderlo (incluso los senadores radicales Ernesto Sanz y Gerardo Morales le dieron su respaldo personalmente) bajo el argumento de que es el Congreso quien puede confirmar y/o remover al titular de la autoridad monetaria.
Los principales referentes legislativos del radicalismo pidieron ayer a la Justicia que dicte una medida cautelar para que se "suspenda en forma inmediata" el pago de la deuda externa con reservas del Banco Central -dispuesto por decreto presidencial-, hasta que el Congreso Nacional ratifique o rechace esa disposición.
"Es falso el concepto (esgrimido por el gobierno) de que las reservas son de libre disponibilidad y su transferencia al Tesoro no se encuentra alcanzada por la prohibición en la Carta Orgánica del BCRA. El artículo 19 de dicha norma lo prohíbe expresamente y el 20, por su parte, establece los límites a los adelantos al gobierno nacional", dicen los radicales.
Las acciones y bonos de la Bolsa de Comercio porteña cayeron ayer tras el conflicto con Redrado, quien días atrás cuestionó que este fondo de 6.600 millones abre la posibilidad a muchas acciones de los fondos buitres contra la Argentina.

