El acceso al financiamiento es uno de los aspectos clave a la hora de definir la competitividad y el crecimiento de una Pyme, y sin embargo San Juan no escapa a la tendencia nacional y a la hora de realizar inversiones, las pequeñas y medianas industrias locales no llegan a las puertas de las bancos. El 75,3% de las empresas sanjuaninas se financió el año pasado con otros recursos, siendo el 60,4% recursos propios de la firma (esencialmente a partir de la reinversión de utilidades); y sólo un 24,7% lo hizo a través de las entidades bancarias.

Así lo revela el informe de Inversión y financiamiento que acaba de publicar el Observatorio Pyme Regional, en base a encuestas realizadas a 400 Pymes industriales sanjuaninas.

Las razones que surgieron de la encuesta van desde "la amplia incertidumbre que caracterizó a la macroeconomía del país en las últimas décadas, las imprevistas modificaciones de las reglas de juego, el elevado costo de endeudamiento, y las dificultades contables y legales que encuentran las Pymes a la hora de solicitar un crédito".

La escasa inclusión financiera bancaria es mala, según los expertos, porque la pequeña y mediana empresa pierde la oportunidad de hacer crecer sus negocios. En San Juan, más del 90% de la industria está conformada por Pymes, que

desempeñan un papel clave en el desarrollo económico y son una importante fuente de creación de empleo.

Pese a que es sensiblemente bajo el financiamiento bancario de las inversiones, San Juan está mejor posicionada que el promedio nacional que es del 22,2%, o sea que se encuentra 3,5 puntos porcentuales por encima. El informe no detalla el ranking de provincias para comparar con el resto de las jurisdicciones, pero sí señala a dos que están en el nivel mas bajo: Tucumán y Salta, donde la participación del recurso bancario es del alrededor del 10%. Eso revela que el mercado del crédito para la producción es muy pequeño en Argentina (ver aparte), más aún cuando se lo compara con otros países.


Razones

En el informe se detalla que las pequeñas y medianas industrias sanjuaninas muestran un importante grado de autoexclusión del crédito bancario, ya que incluso contando con posibilidades de endeudamiento financiero, un 72,9% de empresas directamente no han solicitado el crédito. Ese porcentaje es mayor al promedio nacional que es del 69,5%. "Esto es sintomático de una planificación a corto plazo y de los problemas de informalidad que suelen tener las empresas", explicó Vicente Donato, Director de la Fundación Observatorio Pyme.

En este sentido, también se analizaron los datos sobre los préstamos del banco Nación que tienen tasas subsidiadas especiales para Pymes: sólo el 33% de los empresarios locales dijeron saber de la existencia de los mismos, y de ellos, sólo el 5,8% de las Pymes sanjuaninas solicitaron esos créditos.

El interrogante es entonces: ¿las Pymes no recurren al crédito porque no hay oferta o son las propias empresas las que se automarginan? Según el informe, la verdad está entre los dos argumentos. El 45% de los empresarios consultados dijo que no porque el costo financiero es muy alto o los plazos para devolver la plata son muy cortos, el 32,6% dijo que no lo hace por la incertidumbre de la evolución de la economía y el 22,4% restante argumentó que el banco no lo califica como sujeto de crédito debido a las deudas fiscales (5,3%), el elevado endeudamiento o porque no cubre las exigencias de las garantías.

La consecuencia de la débil relación que muestran las Pymes industriales sanjuaninas con el sector crediticio es la cantidad de proyectos de inversión frenados: el 37,4% -por encima del promedio nacional- manifestó que no puede realizarlos por falta de financiamiento.


Depósitos versus créditos

Un dato interesante que surgió del informe es que desde la devaluación, en el año 2002, la provincia viene aumentando considerablemente el denominado "saldo financiero neto negativo", es decir, que los empresarios industriales solicitan un importe menor de préstamos que la plata que depositan en los bancos. Eso implica que los fondos del sector privado no se reinvierten en la provincia, sino que son destinados a otras plazas bancarias o terminan siendo absorbidos por el sector público. En el año 2002 ese excedente de fondos (créditos menos depósitos) fue de $44.794.000, trepó a unos $234 millones al año siguiente y de ahí siguió en franco ascenso: en el 2004 fue de más de $328 millones; casi $416 millones en el 2005; 519 millones en el 2006; $523 y $532 millones en los años 2007 y 2008 respectivamente. Y el año pasado superó los $851 millones. "No nos gusta nada que esos millones se presten fuera de la provincia y no se reinviertan aquí, porque significa que hay una herramienta financiera que está faltando. Esos son los indicadores malos que tenemos que corregir", dijo el gobernador José Luis Gioja, al conocerse el dato.