Probablemente no haya sanjuanino que en los últimos casi 25 años no recorrió al menos una vez los pasillos de Falabella. Esta cadena internacional que se afincó en la provincia allá por finales de los ’90 ocupando el lugar de la otrora también popular Casa Chait, cerró definitivamente sus puertas este sábado.
Cuando el 7 de febrero pasado se hizo oficial que la firma de capitales chilenos dejaba varios de sus locales en el país, entre ellos San Juan, se informó que la fecha para irse era el 31 de marzo. Finalmente se adelantó unos días y mucho tuvo que ver el quiebre de stock de las últimas jornadas con la tan mentada ‘súper liquidación’, aquella que le puso precios bajos a varios de los productos que quedaban en la tienda.
En las últimas semanas se empezó a ver como las góndolas y las perchas iban quedando vacías y no se reponía mercadería, lo que de alguna manera ya marcaba el final.
Este sábado atendió hasta cerca de las 13 con el poco personal que le quedaba y luego ya bajó sus persianas para no levntarlas nunca más en San Juan. La empresa ofreció primero retiros voluntarios a su personal y el restó los indemnizó.
Todavía resta saber cuál será el futuro de esa tentadora locación en el corazón del microcentro sanjuanino, sobre peatonal Tucumán, entre Laprida y Rivadavia. El gigantesco local es propiedad de Falabella y se sabe que hay interesados, pero habrá que ver quién lo compra y quién lo explota.

