Esta semana las estaciones de servicio recibieron las facturas con el incremento de las tarifas del GNC y, por ende, de los impuestos, y provocó que los empresarios pongan el grito en el cielo. Es que las facturas trajeron una suba de hasta el 450% más y ya no les resulta conveniente el negocio de comercializar este tipo de combustible al precio que lo están vendiendo al público. Ayer consideraron que ven ‘’inviable’’ seguir atendiendo y amenazaron que si el Gobierno nacional o local no ofrece una solución, la semana que viene tendrán que cerrar las bocas de expendio de GNC. Así lo aseguró Analía Salguero, presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles.

‘Hay una clara manifestación del Gobierno de no querer la industria del GNC y si no es así, quiere decir que tiene un gran desconocimiento’, se quejó. Agregó que han solicitado una reunión con el Gobernador, Sergio Uñac quien les quedó en confirmar una fecha disponible. Pero no conformes con esto además acudieron a referentes nacionales y acordaron una reunión con el titular de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburo (CECHA) para el día martes en Buenos Aires, donde representantes provinciales evaluarán las vías legales posibles ‘para no seguir vendiendo a pérdida’.

‘No podemos trasladar el aumento a los precios porque ya cayeron las ventas en un 35% y caerían aún más’, manifestó Salguero. Esta baja comenzó a darse a partir de abril, cuando el GNC trepó para el consumidor hasta un 85%, quedando en un promedio de $9,80 el metro cúbico de gas, según el punto de venta. Esto hizo que algunos que cerraron por debajo de $9,50, el jueves comenzaron a actualizarse y comenzaron a vender el metro cubico más caro para equipararse con el resto.

Salguero se mostró muy preocupada por la situación porque dicen que han vendido a pérdida el último mes y eso ‘’con seguridad’’ va a generar cierres de estaciones de servicio. ‘Estamos tratando de no suspender ni despedir al personal pero se vuelve insostenible’, dijo.

Al momento de evaluar las soluciones sólo se puede acudir a una rebaja de la factura debido a que en este negocio no está involucrado el flete ni ningún otro gasto que se pueda reducir, aparte del personal que no quieren tocar. Esto hace también tirar por el suelo las ilusiones de los taxistas y remiseros que solicitaban un surtidor con un precio particular ya que la presidente aseguró que sería imposible.

‘Antes vendíamos GNC a un tercio de lo que costaba la nafta super, con lo que cuesta ahora estamos en más de la mitad del valor del combustible líquido’, indicó la titular de los expendedores. Además detalló que para que la situación pueda mantenerse estable deberían pasar a cobrar $13 o $14, pero descartó que el aumento del precio sea una alternativa que se baraje en este momento.