‘’A fin de año el panorama para las economías regionales era de crisis rotunda, hoy con el 20% de devaluación en dos días, el dólar a 8 pesos y liberación del cepo (aunque es parcial), a cualquier empresa exportadora se le dan vuelta los números’’. La frase corresponde a Esteban Durand, presidente de la Cámara Olivícola de San Juan, y resume el pensamiento de muchos representantes del arco agroindustrial sanjuanino -ajeros, mosteros, bodegueros, paseros, uva en fresco-, que ayer festejaron el ajuste del tipo de cambio para ganar competitividad. Durand agregó que ‘’es algo que hemos esperado los últimos dos años, y si bien este año no lo podemos aprovechar porque tenemos una merma del 70% por problemas climáticos, genera expectativas optimistas para el 2015’’. Alfredo Figueroa, desde la Cámara de Ajeros, dijo que el sector esperaba la devaluación ‘’porque hace 3 años estamos perdiendo plata’’, y sostuvo que con un dólar a 8 pesos se comenzará a planificar aumentar la superficie cultivada de ajos que se había venido abajo. ‘’Llegamos a tener 3.000 hectáreas en San Juan, este año hicimos 1.500 y ahora esperamos llegar el año próximo por lo menos a las 2.000 hectáreas y reactivar la actividad en los grandes galpones’’, opinó.
En el sector de la uva en fresco también aprobaron las nuevas medidas. ‘’Esta devaluación que fija el dólar a 8 pesos no sé si es el número, pero viene bien. A partir de esto se moviliza el sector un poquito más, ahora se abren otras expectativas de negocios’’, dijo Enrique Ahún, desde Patagonian Fruit. ‘’Que mejora respecto a las situación anterior, mejora. En nuestro caso, estamos terminando con la uva Flame y a consecuencia de este tipo de cambio nuevo estamos preparando Red Glove para exportar, algo que antes no se quería hacer’’, agregó el exportador de uva.
Pese al optimismo generalizado, sobrevoló entre los empresarios el fantasma de la inflación. ‘’Un dólar a 8 pesos permite exportar con un poco más de comodidad, un poco más de margen. Va a favorecer las exportaciones de vinos y mostos que se nos habían caído por la paridad cambiaria, pero el problema es la inflación, en la medida que siga esta devaluación en el tiempo, ya no va a ser negocio’’, dijo Angel Leotta, presidente de la Cámara Trasladista.
En igual sentido opinó Francisco Melo, del sector pasero; y José ‘Catuco’ Molina, vicepresidente de Coviar. ‘’Con un dólar a 8 pesos estamos fantástico, siempre y cuando los precios internos no se muevan y la presión tributaria afloje un poco. Habrá que ver cómo se mueve el mercado respecto a los insumos, acá lo fundamental es parar la inflación’’, dijo Meló. En tanto que para Molina, ‘’obviamente un dólar a 8 pesos mejora la competitividad por el atraso que había en el tipo de cambio’, pero agregó que si no se controla la inflación, la medida ‘’es cortoplacista’’. Al referirse a los productos exportables a los que les resulta conveniente un alza en el valor del dólar, Molina agregó que la medida ‘va a ser una oxigenación para la vitivinicultura, sobre todo para aquellos productos que habían perdido competitividad, como son los graneles de vinos y los mostos, pero si con este tipo de cambio voy a seguir teniendo el mismo costo en dólares por la inflación, no sirve de nada’’, dijo el directivo de la Coviar. Los industriales mosteros también se mostraron esperanzados, pero a la vez, cautos: ‘’Está todo muy fresco, entiendo que va a impactar positivamente en el sector. Pienso que se va a traducir en las exportaciones, porque el tipo de cambio ahora es otro. Igual es algo aventurado adelantarse, porque no sabemos cómo se van a hacer las liquidaciones por exportaciones. Tenemos toda la expectativa pero hay que esperar que todo esto se calme, tal vez la semana que viene todo esté más claro’’, dijo ayer Jorge Rives, desde Mostomat.
