Roberto Ávila (54) -casado y con 5 hijos- es el nombre del personaje que por estos días ocupa buena parte de las conversaciones de los jachalleros. Oficialmente se ha convertido en el ‘’dueño’’ del supermercado asiático que revolucionó a los comerciantes del departamento y que finalmente abrirá sus puertas hoy, a las 8. Lo curioso, es que este ‘’empresario’’ se gana la vida como albañil y empleado de un servicio de lunch, elementos que lo ubican -a decir de los comerciantes- como un aparente testaferro del propietario que hay tras bambalinas, el coreano Diego Yin.
Ávila habló con DIARIO DE CUYO y dijo que ‘’no recibí dinero a cambio; entablamos una amistad y mi único pedido fue que le diera trabajo a 2 de mis hijos, uno de 20 y el otro de 22 años’’. Además aclaró que tiene respaldo económico logrado gracias a sus ahorros y un ‘’convenio privado’’ con Yin que -a priori, porque no brindó detalles- le daría forma a una sociedad. El desembarco en suelo jachallero de esta familia coreana, que lleva unos 15 años en el país, se dio a mediados del año pasado. Venían buscando un local comercial para alquilar, supuestamente atraídos por el desarrollo minero que hubo en el departamento en los últimos años y en esa tarea se toparon con Roberto Ávila.
‘’Les interesó un local que está dentro del club donde yo integro la comisión directiva (Sportivo La Estrella) y les dije que no podía ser porque no se alquilaba. Se mostraron muy amables y digamos que les sugerí otros salones y en todo ese ínterin fuimos entablando un vínculo amistoso’’, apuntó. Y agregó, ‘’cuando deciden alquilar ese local sobre calle Florida y se encuentran con la resistencia de los comerciantes, me hicieron la propuesta y yo accedí’’.
El albañil dijo que los coreanos -5 en total- son ‘’gente buena y trabajadora’’; además precisó que viven en una pensión y que ‘’la mayoría de los jachalleros quieren tener un negocio que venda a un precio más bajo los productos. Además hay muchos empresarios de afuera que se han instalado en Jáchal en los últimos años y han utilizado testaferros locales’’.
Lo que dicen en el municipio
Ante el municipio jachallero, el dueño legalmente constituido es Ávila, en virtud que cumple con la Ordenanza 2.400/13 -modificada el 25 de julio último- en la que se le exige al propietario de cualquier emprendimiento comercial que se quiera instalar en el distrito norteño tener al menos 5 años de residencia en el departamento, y además la presentación de una declaración jurada que explique el origen de los fondos para esta inversión (no trascendió el monto), y donde el único ente de contralor es la Unidad de Información Financiera, que depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Nación.
El intendente Jorge Barifusa aclaró que ‘’nosotros cumplimos con lo que indica nuestra legislación municipal. Ahora bien, si un tercero quiere saber si Ávila está o no en condiciones de realizar este emprendimiento, tendrá que remitirse ante la UIF, porque nosotros como municipio no podemos pedirle información de estas características a la UIF’’.

