Los plazos para lanzar la licitación de la megaobra binacional del túnel por Agua Negra cada vez se acortan más, al punto que ayer el ministro de Infraestructura, José Strada, dijo que quieren que el anuncio se dé el mes que viene en un acto que encabezarían los gobernadores de la IV Región de Chile y de San Juan. Resta definir la fecha y el sitio donde se haría el encuentro, pero sí adelantaron que no estarán los jefes de Estado de ambos países. Esto es en virtud a que en la cumbre de presidentes de marzo pasado (ver foto), los máximos mandatarios nacionales facultaron al Ente Binacional Túnel por Agua Negra (Ebitan) a realizar el llamado a licitación pública internacional.
El proyecto, que costará unos 3.600 millones de pesos y que fue incluido en el Presupuesto nacional 2013 como una obra plurianual, está en la última etapa de “ajuste” de acuerdo a que se están plasmando en un documento consensuado aspectos claves: entre ellos, la cuestión impositiva, peaje y áreas de trabajo. El primer paso lo van a dar los equipos técnicos de ambos países dentro de unos 10 días cuando se reúnan en Chile. Ahí quieren, en lo posible, finiquitar los puntos aún sin definir para que los gobernadores hagan el anuncio.
“En la reunión del Ebitan, que tuvimos recientemente, hemos ajustado en lo que veníamos trabajando. Concretamente estamos dando pasos en el pliego para el llamado a licitación. Ya tenemos un documento consolidado y pequeños ajustes que hacer y otro frente que es un protocolo adicional que es el que se firmó en Maipú donde están plasmados un montón de disposiciones que tienen que ver con reglar muchas cosas. Se ha evolucionado hacia un proyecto maduro y que dentro de la envergadura de la obra, buscamos reducir a lo mínimo los costos”, explicó Strada. De los dichos del funcionario se desprenden dos puntos sensibles y que sobresalen porque tocan el aspecto económico de la obra. Uno de ellos es el tema del peaje. Es que para el Gobierno chileno resulta ser esa la herramienta más fuerte para financiar el 28% que le corresponde por el repago de la megaobra (que está financiada 100% por la Argentina); mientras que para la Argentina, que tiene garantizado el dinero, iría a arcas generales.
El otro aspecto importante, es que evalúan que la obra de este lado de la cordillera no pague Impuesto al Valor Agregado: “Según visualizamos, podemos lograr que la obra no pague IVA porque es como pedir más dinero o endeudarse un poco más cuando en definitiva es dinero que tiene que volver al Estado”, precisó el titular de Infraestructura.

