El gerente de Distrocuyo, Gustavo Dondero, reconoció que el sistema de electricidad de San Juan está “al límite” a causa de la falta de generación hidráulica de los diques locales este año y por los picos de consumo agravados por las altas temperaturas, una situación que mantendrá a la provincia con riesgo de cortes durante todo el verano. Ayer justamente la falla de una línea de alta tensión (220 kV) que viene de la localidad mendocina de Cruz de Piedra hasta la Estación Transformadora San Juan causó numerosos cortes eléctricos en diferentes departamentos de la provincia (ver aparte). “En este momento San Juan prácticamente depende del sistema nacional de transporte nacional porque no tiene generación hidráulica en sus diques. Tenemos una capacidad de suministro de electricidad que está con una suerte de cuello de botella”, alertó el representante de la empresa que transporta la energía eléctrica a la provincia de San Juan. Y agregó: “Para este verano estamos al límite, y si hay mucha demanda, hay alto riesgo de cortes”. Las causas de que el sistema eléctrico local esté endeble esta temporada son dos: los aumentos de la demanda y la falta de generación de los diques por la escasez de agua. Respecto al primero de los factores, el consumo; ayer cuando la temperatura subió a los 42 grados se registró un pico de demanda que alcanzó los 360 MW pocos minutos antes de las 15, según informó Distrocuyo. Superó así la marca histórica del año pasado que fue de 350 MW en diciembre. “No obstante, el récord histórico fue el 7 de febrero de este año, cuando el requerimiento de potencia fue de 390 MW”, dijo Dondero. Con la demanda de potencia de ayer se llegó al límite de la capacidad disponible en estos momentos en San Juan, la cual ronda los 375 MW, explicaron. La capacidad instalada es mayor, pero esta temporada está resentida por la falta de agua que no permite la generación hidráulica acostumbrada: el dique Caracoles, que tiene una potencia de 120 MW, está fuera de servicio; y las centrales hidráulicas La Olla y Quebrada de Ullum (que aportan otros 100 MW) están restringidas a más de la mitad de su capacidad instalada por falta de agua. “Así las cosas, la capacidad de potencia está sostenida por la estación Transformadora San Juan (propiedad de Distrocuyo) que aporta 300 MW, más otros 50 MW que aportan en total las centrales La Olla, Ullum y la térmica Sarmiento (que funciona a gasoil) y la línea que viene de Cruz de Piedra en 132 kV, que aporta otros 25 MW aproximadamente”, graficó Dondero. Las cuentas son claras: se dispone de una potencia total de 375 MW, y ayer la demanda trepó a 360 MW. “Como se ve, estamos cubriendo la demanda sin ‘back up’ (resguardo), estamos andando sin rueda de auxilio. Si pinchamos una rueda, ¡nos quedamos parados!”, graficó ayer Dondero.
Admiten que el sistema eléctrico está al límite
Distrocuyo alertó sobre los picos de consumo, agravados por la falta de generación de los diques.

