El viaje de Cristina a Brasil no sólo sirvió para dar por superadas las disputas comerciales sino que allanó el camino para nuevos negocios. Por un lado, trascendió que un banco estatal brasileño estudia la posibilidad de ofrecerle un crédito de entre 600 y 700 millones de dólares a Aerolíneas Argentinas para que adquiera aviones de la Empresa Brasileña de Aeronáutica (Embraer). Por otro, se informó que el astillero Servicios Portuarios Integrados (SPI) fabricará en el astillero que posee en Santa Cruz cascos de barcos para Brasil, informó el presidente del SPI, Horacio Tettamanti.

Tettamanti dijo a Télam que en la actualidad "Brasil tiene muchos pedidos para la fabricación de barcos y su nivel de producción está en un ciento por ciento, y muy comprometido para hacer frente a la demanda".

"Por ese motivo -prosiguió Tettamanti- trabajaremos con ellos y de ese modo mano de obra argentina se integrará a la cadena de producción".

En cuanto a los aviones, las conversaciones fueron confirmadas por el presidente del estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), Luciano Coutinho.

Según Coutinho, el posible crédito "tendrá garantías del Gobierno argentino y por eso se realizará a través del CCR (Convenio de Pagos y Créditos Recíprocos)".

Embraer, cuarto mayor fabricante de aviones del mundo, anunció el mes pasado el despido de cerca de 4.300 empleados, el 20% de su nómina, debido a la caída de la demanda mundial de aeronaves provocada por la crisis global.

Militar de Aviones operada por la estadounidense Lockheed Martin y cuya nacionalización fue anunciada esta semana por la presidenta, Cristina Fernández.