Sólo en el tramo Ischigualasto-Huaco la Ruta 150 reúne 22 mil metros cuadrados de muros de sostenimiento. Con esta cifra podría revestirse una vez y media al emblemático Centro Cívico sanjuanino. En un camino de montaña lo que se busca es la compensación de volúmenes entre excavación y terraplén. Es decir, como los caminos se construyen a media ladera significa que media ladera del camino está en excavación y la otra media ladera en terraplén, por lo cual hay que compensar esos volúmenes de suelo y es allí donde entran a tallar los muros de sostenimiento, cuya función es la de contener el terraplén que se encuentra por detrás.

En la obra se utilizaron dos tipos. Uno es el Terramech -su nombre patentado-, un tipo de muro que es en base a gaviones y mallas que están insertos dentro de un terraplén. Los gaviones son canastos de malla metálica rellenos con piedras que fueron especialmente cortadas con este fin. Se utilizaron estratos horizontales, por lo que tienen forma rectangular y se asemejan bastante a un ladrillo. Aquí se concentra la parte más artesanal de la obra ya que cada canasto fue llenado a mano y a su vez fueron entrelazados entre sí como fueran rastis.

El otro tipo de muro lo conforman placas de hormigón armado sujetas con flejes galvanizados incorporados al terraplén. Uno y otro cumplen la misma función, la diferencia son los tiempos de ejecución entre ambos particularmente más extensos en los muros conformados por gaviones ante lo artesanal del sistema.

Un ejemplo concreto es el del identificado en la obra como "Muro 19", un muro gigante compuesto por gaviones que cubren 1900 metros cuadrados de superficie y alcanza 19 metros en su parte más alta. El muro sigue la forma de la montaña y desde lejos los canastos de piedras no se distinguen y más bien parecen conformar una pared de ladrillos.