Tras el cimbronazo que generó el parate de Pascua-Lama y el posterior despido de miles de trabajadores, las autoridades de la minera Barrick se habían limitado a expresarse por escuetos comunicados. Pero, 7 meses después y por primera vez, el director Ejecutivo de Barrick Argentina, Guillermo Caló, decidió dar la cara y responder a todo, en una entrevista exclusiva con DIARIO DE CUYO.
-¿Cómo está Pascua-Lama hoy?
-Como lo anunciamos en octubre del año pasado, la compañía decidió hacer una disminución temporal del proyecto y eso fue lo que estuvimos haciendo en estos meses, gradualmente disminuyendo la construcción y en paralelo trabajando para poder reiniciar la construcción en algún momento, fundamentalmente resolviendo temas legales y de permisos en Chile. También fue público que estuvimos dos años con pérdidas operativas en la compañía, y estamos trabajando en sanear eso.
-Por el invierno y las circunstancias, la dotación está en unas 500 personas trabajando en temas de mantenimiento y monitoreo, y después del invierno se va a evaluar si hay otras tareas de construcción que hay que tomar.
-Hay un plan de trabajo para saber que se va a hacer luego.
-El pico fueron unas 11.000 personas hace más de un año, pero hay tareas que se fueron terminando porque esto es un proyecto de construcción que a medida que se van terminando tareas se va desmovilizando gente, no significa que esa gente hubiera estado este año; simplemente que el pico fue ese y ahora es éste.
-Bajar no va a bajar, no puede bajar de 500 porque es la actividad mínima que tenemos que mantener en el terreno.
-El número que dije incluye proveedores, porque empleados de la compañía son muy pocos. Porque como son tareas de construcción no son empleados de la empresa, son proveedores y contratistas que realizan determinadas tareas en distintas etapas del proyecto y que tienen determinadas especialidades.
-Ahora no lo sé. Lo que sí puedo asegurar que el 75% de la gente era sanjuanina.
-No tiene nada que ver el Gobierno argentino en esto. El tema de que baje el oro es un problema, porque como compañía financiamos nuestro futuro con el flujo de caja. Al bajar el oro tan significativamente y tan sostenidamente en el tiempo, a nosotros el flujo de caja se achicó y la inyección de capital que podíamos poner en el proyecto es menor por lo tanto eso tuvo un impacto. El hecho que nosotros nos autodenunciamos en Chile, con respecto al sistema de manejo de aguas y que eso derivó en la suspensión por parte del gobierno de Chile es otro factor que incide. Se tomó al decisión de ordenar todo, de recomponer lo que teníamos que recomponer en Chile, recién ahí se puede retomar la construcción del proyecto.
-La intención de la compañía es seguir el proyecto, es estratégico para la empresa, es clave para el futuro de la misma. Ya tenemos invertidos 5.000 millones dólares en el proyecto y la intención es concluirlo. Por eso es que queremos obtener los permisos que necesitamos del lado chileno para retomar el proyecto.
-No está en nuestras manos los tiempos de la gestión de permisos. Lo que sí dijimos es que vamos a seguir avanzando por etapas y dándole certidumbre al proyecto.
-Hoy sería aventurado dar un tiempo, lo desconozco y estamos trabajando en eso.
-Los procesos son cíclicos, pero nosotros no podemos basar nuestro negocio en que el precio suba o baje, sino que estamos adecuándonos ahora operativamente y con la estructura de costos.
-Deben ser especulaciones, hoy no hay fechas. Hay cosas que dependen de nosotros y otras de las autoridades.
Nosotros tenemos diálogo permanente, tanto con las autoridades provinciales como nacionales. Fundamentalmente porque nosotros tenemos un proyecto en operación que es Veladero que emplea a 4.000 personas y que hace 9 años está en operación, que este año estamos invirtiendo en ese proyecto 250 millones de dólares, más 150 en Lama, o sea hay mucha actividad en Veladero. Saben ustedes que representa el 34% del PBI de la provincia, es una operación significativa, independientemente de Pascua-Lama. Entonces la relación con las autoridades es significativa.
-No quiero dar una opinión de los dichos de un funcionario del Gobierno, porque no me corresponde. Nosotros lo que hacemos es mantenerlos comunicados permanentemente, los vamos actualizando de las decisiones que tomamos, de los problemas que vamos teniendo, y eventualmente nos juntaremos en el corto plazo con el secretario (por Jorge Mayoral) para aclarar cualquier cosa que tengamos que aclarar.
-Nos sentimos acompañados por el país en general. Esto es una inversión muy importante para el país y para nosotros, y estamos acompañados por las autoridades provinciales y nacionales.
-No sé si mejor, pero sí le puedo decir que por estar en una provincia donde ya tenemos a Veladero, tenemos mucha mejor relación con el Gobierno provincial.
-Sí.
-Información del proyecto, de lo que hacemos, de lo que vamos a hacer y ellos nos trasladarán sus inquietudes como para ir resolviéndolas.
-Hace poco tiempo se habló de la posible fusión de Barrick con otras empresas, ¿en qué etapa está eso?
-Es concreto y real que Barrick estuvo en conversaciones con Newmont, que es una empresa de oro norteamericana, como ya ocurrió en el pasado. Se abrió una serie de conversaciones para evaluar la factibilidad de la fusión, pero habían puesto un tiempo para esa discusión, no se llegaron a los acuerdos y cada compañía decidió seguir por su lado. Hoy no hay conversaciones, pero como entenderán, estas son cosas que manejan en el board (directorio de la compañía) y esto es lo que nosotros sabemos.
-Conversaciones, conocidas y públicas, sólo con Newmont.
Eso es algo que no le puedo contestar yo.
-Creo que la compañía no descarta ninguna opción, y va a hacer lo mejor para los accionistas.
Por supuesto que continua como está. Hubo reacomodamientos en la compañía, hubo operaciones que se han vendido, hubo otras operaciones que eran menos rentables como Pierina que fueron al cierre, pero se ordenó de forma importante en los últimos meses y la compañía sigue normalmente.

