Es su debut como funcionario público y el lunes subirá por primera vez a Veladero en ese carácter, para ver qué fue lo que pasó el 8 de septiembre. Minutos después de asumir, Eduardo Machuca habló con este diario y aseguró que en su nuevo rol de inspeccionar y sancionar a las empresas si hay irregularidades no lo condiciona su larga trayectoria en el sector privado. Por otra parte, dio por seguro que hará cambios en el régimen de control ambiental, dijo que los episodios como el que sucedió en la mina iglesiana se deben comunicar lo antes posible y en sintonía con las palabras del gobernador Sergio Uñac, sostuvo que el gran desafío de su gestión es que la gente confíe en la lupa del Estado.

– ¿Ve deficiencias en los controles mineros del Estado?

– Siempre hay cosas para mejorar. Marcelo Ghiglione hizo una gran labor, pero acuérdese que la minería a gran escala comenzó de golpe y el Gobierno fue aprendiendo sobre la marcha, casi que no hubo ni tiempo de prepararse. Se hizo lo que se pudo y ahora hay que seguir con la experiencia que se obtuvo.

– ¿Hay que introducir cambios en el régimen de control, en la periodicidad?

– Seguramente. Eso lo vamos a ir viendo en este primer mes, recién comienzo y antes de decir qué hace falta cambiar tengo que hacer una evaluación.

– ¿Es partidario de que la Policía Minera tenga inspectores en forma permanente en los grandes yacimientos?

– Se podría hacer, pero creo que no tiene ningún efecto. Según los trascendidos, el problema que hubo en el valle de lixiviación de Veladero fue a las 3 de la mañana y a esa hora los inspectores van a estar durmiendo. Es una operación tremenda y no pueden estar en cada lado. Los controles tienen que ser efectivos. Pero le quiero decir que antes que nada, las empresas deben ser responsables.

– El ministro le pidió que se ponga de cabeza a revisar la estructura del valle de lixiviación de Veladero, ¿cuándo sube a la mina?

– El lunes. Voy a ir a todos los emprendimientos y en el caso de Veladero, vamos a revisar todo. Especialmente el valle de lixiviación, porque allí sucedió el incidente.

– Usted es vicepresidente de la Cámara Minera y ahora va a tener que controlar a los empresarios, ¿va a renunciar a ese lugar?

– Sí, voy a renunciar de inmediato.

– ¿Esa relación con los empresarios no lo puede condicionar a la hora de la mano dura, le pesa?

– No, porque soy una persona transparente. Si he aceptado este desafío, es porque ahora estoy de este lado del mostrador. Lo he aceptado porque, como está la situación ahora, se necesita un cambio.

– Usted que las conoce, ¿hay una tendencia de las empresas mineras a minimizar contingencias o demorar la información?

– Creo que no podemos meter a todas las empresas. Depende de la comunicación de cada una, de su estilo. También tenemos que tener en cuenta que ya tuvo un incidente anterior Barrick, así que deben estar todos medio asustados.

– ¿Qué crítica le hace a Barrick entonces?

– Primero tengo que ver. Esto no se trata de prohibir, sino de encontrar los problemas y mejorarlos inmediatamente.

– ¿Se demoró mucho en salir la comunicación oficial del último derrame?

– Yo creo que se demoró un poco. Nos tomó a todos por sorpresa que había sido el jueves.

– Personalmente, ¿esta demora le despertó dudas sobre lo que realmente había pasado, si el incidente era menor como se decía?

– Y bueno… siempre uno se pregunta eso. Por eso, vamos a ver cómo se puede hacer para trabajar más en forma directa con la empresa. Lo más importante es que la comunidad tenga confianza en los controles, ese es el desafío más importante.

– Si dependiera de usted, ¿cuánto tardaría en comunicar un incidente como el del 8 de septiembre?

– Lo más rápido posible, pero primero hay que saber bien qué es lo que pasó. Hay que comunicar el evento, comunicárselo a las autoridades que corresponde y en conjunto salir a decir lo que pasó.

– Dicen que la relación entre los empleados de la Policía Minera y su antecesor estaba algo desgastada, ¿qué va a hacer para revertir eso?

– Me voy a juntar con ellos por supuesto. Vamos a hablar de las necesidades que tienen, vamos a replantear las cosas y ver cómo hacemos para incentivarlos, para que se sientan cómodos y que todos hagamos el mejor trabajo.

– Una de las cosas que piden es un aumento de sueldos…

– Primero lo voy a hablar con ellos y después lo voy a charlar con el ministro.