‘Grave‘ calificaron en el INV sintetizando la situación después de la más dura evidencia desde el 2009. Desde entonces que la naturaleza no castigaba con tamaña impiedad: San Juan, estiman por ahora, cosecharía el 33% menos que el año pasado con una producción de 526 millones de kilos, más o menos. No les fue mucho mejor en Mendoza donde se espera una producción de 1.566 millones de kilos de uva lo que representa una disminución de casi el 18%. En todo el oeste del vino, la vendimia depararía 22% menos de uva.

Al margen de las especulaciones que siempre las cosechas pobres generan en el mercado, lo cierto es que se abre un debate por dos temas claves: los precios de las uvas ‘mosteras‘ que se presumen escasas. El otro asunto es qué harán los gobiernos provinciales con el porcentaje de mosto, que fue acordado en el 30% de la cosecha. Los gobiernos y las entidades habían planificado ese 30% sobre las primarias estimaciones de cosecha, pensando en 180.000 toneladas.

Funcionarios del gobierno de San Juan ya se expidieron. ‘No vamos a modificar el porcentaje del 30% acordado con la provincia de Mendoza‘, según sentenciaron el viernes una vez que conocieron los números ajustados del segundo pronóstico. Desde el INV coinciden todavía en voz baja con los planteos de San Juan, incluso agregan que ‘hay que respetar el 30% acordado, porque se trata de un cambio cultural que se debe dar en ambas provincias para instalar la preservación de la elaboración de mosto, como industria estable y no como sucedáneo del vino básico‘, se escuchó en el 4to piso del INV el viernes pasado.

En Mendoza, si bien el gobierno de Francisco ‘Paco‘ Pérez ha hecho silencio de radio y no ha ensayado ninguna respuesta luego de los números, todo parece indicar que continuarán en la posición y en la política que definieron con la vecina provincia.