El menor ritmo en las ventas minoristas sanjuaninas, que arrojó números rojos en los meses de febrero (1,6%) y marzo (3,5%), también tiene en su haber otros coletazos. En este sentido, Codesa (Clearing de Créditos de Comercio de San Juan) dio cuenta de una fuerte baja interanual en la toma de ‘créditos de la casa’ al mes de marzo, que en la comparación interanual arroja un desplome del 24,3%: de 23.435 a 17.746. Otro dato que se destaca, es que un año atrás el 27% de los clientes eran morosos, ahora es el 32%. Este porcentaje es alto si se tiene en cuenta que, por ejemplo, en la temporada (la entidad lo mide en el periodo octubre-septiembre) 2001-2002, en medio de una fuerte crisis económica y social, el promedio de clientes que no cumplió con el pago regular trepó a 25,5%; en tanto que en otros ciclos de la última década siempre orilló entre el 15 y 20%.

Desde la entidad capitalina con sede en avenida Rioja reconocieron que estas cifras ‘’marcan a las claras’’ una menor actividad en la economía doméstica sanjuanina. ‘’Los créditos que ofrecen los comercios locales se alimentan de lo que sucede en la calle. Cuando hay dinero la toma de créditos es alta y la morosidad baja; bueno, a la vista está que ahora el escenario es distinto a lo que ocurría un año atrás’’, explicó el gente de Codesa, Juan Pablo Terzano.

Los socios, unos 110 comercios en total, recurren a esta entidad para saber si los clientes que piden créditos no se encuentran con antecedentes que le impidan tomar estos préstamos de consumo. Los socios de este servicio local no son precisamente las grandes cadenas o negocios (ellos recurren al poderoso Veraz), sino que se trata de comercios chicos que venden indumentaria, calzado, ropa de niños, artículos de librería, etc.

En marzo de este año, de los 17.746 clientes que llegaron a ser verificados por Codesa, un total de 5.758 registraban morosidad. ‘’No tengo dudas que muchos de los que entraban en estos créditos es gente que trabajaba en la minería o en el campo sanjuanino, y son dos actividades muy resentidas en el último tiempo, y esto se refleja en los números’’, dijo Terzano.

En su oportunidad, tras ser consultado por DIARIO DE CUYO, el economista local Roberto Quesada había manifestado que ante la pérdida de poder adquisitivo a mano de la acelerada subida de precios en este trimestre (impulsada por la devaluación de finales de enero), muchos sanjuaninos habían resignado los pagos de créditos personales y tarjetas de crédito hasta tanto su capacidad de pago mejore, algo que debería ir sucediendo entre este mes y el que viene con las recomposiciones salariales y a la espera que el índice inflacionario se deprima, algo que -al menos por ahora- no hay indicios ciertos que suceda.

En este sentido, desde la Cámara de Comercio de San Juan se vienen mostrando optimistas con que en abril el consumo repunte y que, posiblemente, se recomponga la cadena de pagos en los comercios minoristas, algo que también está complicando a las tarjetas de crédito locales. Este optimismo está atado a que casi 50.000 trabajadores vinculados al Estado provincial -entre administración central, contratados y municipales- empezaron a cobrar el incremento acordado con las autoridades locales: se inyectan en abril unos 129 millones de pesos en total. Además, otros gremios vienen de a poco acordando incrementos, por ejemplo en el sector minero ya lo hizo Veladero, y en este mes cierran los trabajadores vinculados a la mina Gualcamayo.