No son empresas y tampoco grandes profesionales. Es más, algunos apenas empiezan a transitar la adolescencia, pero sin embargo ya utilizan su ingenio en pos de proyectos innovadores. Lo hacen desde la escuela y otros a través de ONG’s o instituciones barriales, pero que tarde o temprano se encuentran con una barrera: la falta de fondos. Justamente para ayudar a esos emprendedores ayer el Fondo Tecnológico Provincial (Fontpro) -una caja local que maneja el subsecretario de Ciencia y Técnica, Daniel Coll, y que reparte fondos que no hay que devolver, siempre que se destinen a desarrollar proyectos productivos innovadores- benefició a 50 grupos. Ayer se presentaron en sociedad a los beneficiarios del programa: de un total de 500 aspirantes que fueron evaluados, se seleccionaron 120 y finalmente 50 recibieron ayer por parte del gobierno fondos que van de los 6.000 a los 30 mil pesos. En total, el monto repartido alcanzó la cifra de 603.723 pesos.
Entre los proyectos hay desde programas de ayuda para optimizar la rehabilitación de un enfermo motriz hasta sistemas para desarrollar la agricultura local con nuevas tecnologías, entre otros (ver aparte).
"Creemos que es un instrumento que genera oportunidades, porque todavía en nuestro país hay ciudadanos que no pueden llegar ni a la puerta de un banco, porque los bancos sólo prestan a aquellos que tienen plata, porque se aseguran de que le devuelvan el crédito y no le creen al que no tiene. Pero esa gente también tiene ganas de trabajar y ante esta situación el Estado no puede cruzarse de brazos y dejar que las oportunidades sean solamente para algunos", dijo el gobernador José Luis Gioja, ayer en el acto de entrega de las premiaciones.
Según estiman en el gobierno provincial por cada $1 que se otorga en forma de aporte no reintegrable, este genera $0,45 en inversión privada y $0,31 destinados a entidades de bien público. Es que los proyectos beneficiados deben devolver en especies parte de su producción a las entidades de bien público que elijan.
