El objetivo de descarbonizar el mundo a partir de energías limpias parece estar más cerca de lo que uno cree. Sin embargo, los paneles solares aplicados de esta manera por China pueden generar una sorpresa sin precedentes en los científicos y especialistas en la materia. Superando con creces a Estados Unidos, China pretende avanzar todavía más en el proyecto en su desierto.

Las informaciones que rodean a China y sus datos contaminantes parecían ser más preocupantes hace unos años que ahora mismo. Y es que, a través de los avances tecnológicos y los giros que se han dado en la industria para no caer en la contaminación del medioambiente y la emisión de gases de efecto invernadero, decidieron aprovecha la energía solar como ningún otro país.

Según los estudios, los ciudadanos chinos ahora viven dos años más de lo que lo hacían en 2013 y, en gran medida, se debe a la transición energética. Principalmente promovida por la energía solar y eólica del país asiático. Pero hay un proyecto en particular que consta en cubrir un desierto con paneles solares y dejar boquiabiertos a todos por su dimensión, sumada a su eficiencia.

Enorme central fotovoltaica

Se trata de un proyecto impulsado por China, en colaboración de su estado y empresas privadas que, para transformar el efecto negativo de este gran desierto que afectó a gran aparte del territorio chino culpa de sus tormentas de arena, pretende exprimir al máximo la capacidad de conseguir luz solar durante los días del año. Así, a la par de los desarrollos industriales del país, se espera tener la capacidad de obtener 100 GW de energía.

De este modo, si la planificación es correcta, en 2030 el desierto de Kubuqi estará cubierto por paneles solares en una superficie de 400 kilómetros de largo y unos 5 de ancho. Formando así otra muralla china, como la conocida obra de arquitectura que caracteriza a la historia de la humanidad, pero también generando sorpresa como con la colocación de paneles solares que este país ya ha hecho sobre el agua.

Con el objetivo de llegar a 100 GW, se espera multiplicar drásticamente los actuales 5,4 GW. Y es que la obra ya empezó hace un tiempo, teniendo el reflejo de esto a través de las imágenes lanzadas por la NASA, donde se ve el cambio y la ocupación del desierto por las placas.

El desierto de Kubuqi, en China, tiene una superficie de 17.000 kilómetros cuadrados, transformándolo en el séptimo más grande de este país. Con este escenario como protagonista rumbo a contrarrestar en gran medida los gases de efecto invernadero, China quiere seguir con las fábricas de carbón, pero salvaguardando los efectos negativos con proyectos como el de los paneles solares, que brindarán energía como ningún otro lanzamiento hasta el momento.

China líder en energías renovables

No solo la obra que está en marcha en el desierto chino de Kubuqi, sino que también existen otras instalaciones similares, como sucede con la planta en el desierto de Urumqi, donde llega también a unos 3,5 GW de energía producida por año. Y en parte está relacionado con por qué Argentina se queda sin un tipo específico de paneles.

Pero, comparado con otros países, China parece avanzar a pasos agigantados y no tiene rival directo en la producción hacia un mundo menos contaminado. Recordemos que sus empresas han sido siempre las más señaladas en cuanto a daño al medio ambiente, pero ahora quieren cambiar las credenciales.

Líderes en proyectos para innovar de manera responsable, con energías limpias y paneles solares bifocales, en Kubuqi tendrá lugar lo que será la envidia de todos, para generar algo inusual: hasta 100 GW de energía, para así cubrir a gran parte del desierto chino.

 

Por Ignacio Puindegolas
Fuente: Ordos New Energy Mongolia Interior