Una vez más las zanjas aún abiertas por la retrasada obra de pavimentación del lado Norte de Avenida Libertador, en Rivadavia, se convirtieron en una laguna. Esto se debe a que otra vez se rompió un caño de agua.
Una vez más las zanjas aún abiertas por la retrasada obra de pavimentación del lado Norte de Avenida Libertador, en Rivadavia, se convirtieron en una laguna. Esto se debe a que otra vez se rompió un caño de agua.