La ola de inseguridad ha llevado al tope de las denuncias por los delitos contra la propiedad en sus distintas modalidades. Pero también se observa un notable aumento de episodios de violencia familiar, al punto que en algunas provincias los hechos domésticos están en segundo lugar de los ilícitos. Es el caso de Córdoba, donde el Centro de Estudios y Proyectos Judiciales del Tribunal Superior de Justicia reveló un informe alarmante referido a la mayor cantidad de denuncias penales que ingresan a las unidades judiciales de la capital provincial con incidentes de violencia familiar.

Los datos corresponden al período de junio de 2011 y septiembre de 2012, en el cual se registraron 7.209 denuncias penales vinculadas con violencia doméstica, es decir un 7,88% del total de las denuncias formalizadas: 91.448 causas. El estudio detalla que si bien la mayoría de las denuncias en ese período se refieren a delitos contra la propiedad, precisamente 57.586 presentaciones (62,9%), los casos de violencia familiar superaron a otros ilícitos, tales como los delitos contra las personas o los relacionados con accidentes viales. También en el período analizado se elevaron a juicio 131 causas por episodios de violencia doméstica: 55 fueron derivadas a las Cámaras del Crimen y 76 a los Juzgados Correccionales. Además, durante ese período se dictaron 57 condenas, dos absoluciones y un sobreseimiento por casos familiares en las Cámaras del Crimen y en los Juzgados Correccionales. El estado de crispación e intolerancia que marca el desencuentro de los argentinos parece haber ganado el seno del hogar impactando en la familia, la célula de la sociedad, que ve ve seriamente afectada en la sana convivencia que debe mantener.