Con el propósito de garantizar la seguridad del sistema de transporte y mejorar la seguridad vial, las autoridades nacionales dispusieron limitar las velocidades máximas de los vehículos de carga y de pasajeros en áreas urbanas y rurales, en todo el país, mediante un dispositivo de serie instalado en fábrica para los cero kilómetro, y exigido en todas las categorías de camiones y colectivos fabricados a partir de 2015.
Según el Ministerio de Transporte, la medida también ayudará a disminuir el consumo de combustible y la emisión de gases contaminantes en el medio ambiente, además de prolongar la vida útil de los vehículos del transporte interurbano, urbano y de cargas. El anuncio también señala que estas limitaciones van a disminuir los costos de mantenimiento de los rodados, lo cual despierta interrogantes ya que los servicios preventivos se realizan por cantidad de kilómetros recorridos. La medida prevé afectar a unos 14.649 vehículos del tránsito pesado y beneficiará a 34.487.117 pasajeros que anualmente utilizan ómnibus de larga distancia.
Los diferentes micros y combis y los camiones de carga en todas sus categorías, tendrán velocidades máximas que van desde los 60 hasta los 100 kilómetros por hora, esta última para los colectivos que se desplazan por autopistas. La Comisión Nacional de Regulación del Transporte y el ministerio del área serán responsables en la elaboración de un cronograma de implementación y aplicación plena en seis meses en los servicios de pasajeros de media y larga distancia y un año para los distintos camiones.
La disposición no aclara cuáles serán las directivas a los fabricantes de micros y camiones para instalar en sus líneas el dispositivo limitador y como se actuará en el caso de las unidades importadas. Tampoco se indican las normas para los usados que están en circulación, lo que seguramente surgirá de la implementación del sistema regulatorio, y queda la incógnita acerca de cuál será la manera de regular a los vehículos de cargas y de pasajeros anteriores a 2015, una enorme mayoría en regla, si nos atenemos a las disposiciones legales nacionales, provinciales y municipales que establecen los años de antigüedad de los rodados para estos servicios.
Lo seguro es que estas medidas abrirán una polémica por las dudas de los especialistas, en particular en las autopistas, y la inseguridad potencial por un sistema vial colapsado, donde un sobrepaso se transforma en ruleta rusa.
