Un área protegida es un área manejada con normas que garantizan la protección de los recursos naturales y culturales. Si bien la mayor categoría es la de Parque Nacional, existen otras formas de conservación como: Monumento Natural, Reserva Natural Estricta, Reserva Educativa y Reserva Municipal, entre otras.
"Las áreas protegidas contribuyen a la conservación del patrimonio natural y cultural del país y ayudan a reducir las presiones causadas por algunas actividades humanas sobre estos ambientes. En ellas el impacto se reduce a la mínima expresión y, por tanto, se transforman en sitios de referencia para apreciar los beneficios de la protección”.
Existen áreas protegidas públicas marinas y terrestres; también, áreas protegidas terrestres privadas. Esto se debe a que el 80% de nuestro territorio se encuentra en manos privadas. Por ello, resulta fundamental involucrar a los propietarios de tierras en la conservación de las riquezas naturales de nuestro país, es posible advertir que en nuestra provincia existen Reservas Privadas en manos de particulares que si bien están consideradas en el Sistema Provincial de Áreas Protegidas, el Gobierno no puede ejercer el poder de Policía, quedando dichos lugares a consideración de uso de quien las posee.
Existen excepciones a esta aseveración lo que pone de manifiesto hasta qué punto el privado está comprometido con el conservacionismo; y esto se convierte en un arma de doble filo, pues esos propietarios se reservan el derecho de admisión y fijan tarifas de ingreso elevadas que sólo pueden aprovechar pequeños grupos preferentemente visitantes extranjeros, dejando a muchos interesados locales sin la posibilidad de acceder a estas Reservas.
Es sabido que los gobiernos involucrados no siempre pueden adquirir estos territorios o realizar expropiaciones, salvo razones muy justificadas por ejemplo Reserva de Biosfera "San Guillermo”, Parque Nacional Ischigualasto, por mencionar algunas.
Los casos que nos ocupan, que han sido objeto de noticias en estos últimos meses, se hallan incluidos en los siguientes tipos de áreas protegidas:
Monumento natural: áreas que contienen normalmente uno o varios elementos naturales específicos de notable importancia nacional, tales como una formación geológica, un sitio natural único, hábitats con especies animales o vegetales que podrían estar amenazados. En estos sitios la intervención humana, si es que está permitida, es muy leve y está bajo control estricto.
Cerro Alcázar Refugio de Vida Silvestre: se trata de un área ubicada en el sudeste de la provincia de San Juan, con escenarios de gran belleza, un alto valor de riqueza floro-faunística con especies exclusivas y una riqueza aún mayor por albergar yacimientos arqueológicos de los que se extrajeron 6 momias de unos 6.000 años de antigüedad y otras piezas que constituyen un gran aporte para la ciencia.
Los Morrillos: en particular Los Morrillos y Cerro Alcázar en manos privadas, posen una importante riqueza natural y arqueológica, que al tener tranqueras o dificultades en los accesos, resguardan del accionar de personas dañinas que lo que buscan es sólo depredar y/o arruinar estos recursos patrimoniales, pero consideramos que no justifican el impedimento para acceder a quienes sólo buscan la paz y el deleite.
La Subsecretaría de Conservación y Áreas Protegidas cuenta con un importante cuerpo de inspectores y guardaparques que cumplen con el rol de proteger hechos vandálicos, con ello, creo que no gozar del beneficio de acceso a un rincón protegido de la provincia es limitar el derecho a conocer y recrearse de muchos sanjuaninos y turistas.
Esperamos que este organismo interceda ante los que corresponda, para brindar a la población de nuestra provincia la facultad de saber de buena tinta la gran cantidad de sitios de valor que alberga nuestro suelo sanjuanino.
(*) Presidente Eco-Club San Juan.
