Por la cultura se manifiesta en forma inmediata y sensible la humanidad del hombre hacia el mundo exterior. Este "salir de”, "para dirigirse hacia”, indica un norte y tiene el sentido de la comunicación y una orientación, que define al mismo ser humano. Comporta la importante tarea de dar a conocer las tradiciones, leyendas, costumbres o dichos, como así también la de hablar de sus embajadores que difundieron y difunden tan significativa obra como es la de fomentar el acervo cultural del pueblo.

El mes de julio y agosto de cada año la Casa de Carlos Carabajal es "sede cultural” de importantes encuentros entre cantores, compositores, autodidactas y promotores culturales, artistas y protagonistas que se reúnen con el objetivo fundamental de festejar y "elevar la cultura”, de favorecerla, de difundir sus valores, de integrarse y unirse en un solo sentir nuestro suelo.

Cuando apelamos a la "Unidad por la cultura” hacemos referencia al más alto nivel del cual se tienen en cuenta las artes, la ciencia, la filosofía, la política y toda manifestación del espíritu. Así, nuestro país, se está caracterizando por la excelencia de sus realizaciones en este campo. En la oportunidad del mencionado encuentro cultural aquello de "el ser sanjuanino” tuvo su presencia dándose a conocer, "La Artística Integrada” que habla de nuestro aporte. Lo atestigua en persona quien compartió ese importante encuentro, doña Zita Correa de Carabajal, esposa del mismísimo Carlos Carabajal, "El Padre de la Chacarera”. Don Carlos nació en la Banda, Santiago del Estero, un 12 de septiembre de 1929 y fue el quinto de doce hermanos del hogar formado por doña María Luisa Paz y Francisco Rosario Carabajal, colaboró con innumerables conjuntos o solistas haciendo rasguidos de chacarera; se lo considera el mejor en esta tarea. Del matrimonio con doña Zita nacieron: Demis, Graciela, Enriqueta y el conocido cantor Peteco Carabajal.

Nos preguntamos, desde una provincia y hacia todo un país, ¿es posible la coexistencia de distintos matices tradicionales y regionales? La repuesta es afirmativa. Nos encaminamos, hacia una cultura que comprende a todas las fracciones de nuestra nación, como un signo de la unidad del mundo. Por ello la promisoria expresión "Unidad por la cultura”, porque mientras la vida continúa, en producción y trabajo, aciertos y fracasos, errores y méritos, tristezas y alegrías, hay quienes siguen apostando a la cultura, sus manifestaciones y enseñanzas, sus expresiones artísticas y creaciones, haciendo de todo ello un verdadero prefacio a la Educación Popular.

En suma, la herencia cultural puesta al servicio y entretenimiento de la vida del grupo sustenta la tradición y la innovación en las producciones del hombre sin renuncia al valor que representa y al principio que la sostiene. Es lo sagrado de un pueblo, algo a quienes ni los reyes ni los que presiden o gobiernan un pueblo pueden desafiar. Con ella se generó una fuerza exponente que potencia el pensamiento, confía en el conocimiento y la razón y persigue en su más alta expresión, la verdad y el deber. Es la idea superior de la evolución del hombre mismo, de carne y hueso pero también de inteligencia y lucidez.