–PRIMERA PARTE–
En el siglo XXI y en el marco de la globalización surgen proyectos tendientes a lograr una mayor integración económica y política de los nuevos bloques regionales. En el contexto del Mercosur, el proyecto denominado "Corredor Bioceánico”, se concibe como una vía para la integración del Cono Sur americano.
La complementación en el uso racional de los espacios geográficos asegura prosperidad a los pueblos latinoamericanos al lograr una mayor integración. Esto requiere del esfuerzo mancomunado para reorientar las corrientes comerciales y crear nuevas formas de intercambio, que garanticen un poder de negociación real con los países más desarrollados. El Mercosur busca mejorar la competitividad, desarrollar las economías regionales e incrementar el comercio con mejores niveles de productividad.
La apertura del eje Atlántico-Pacífico a través de corredores bioceánicos se revela como un factor importante para la integración del extremo sur de América, facilitando su acceso a nuevos mercados en el Lejano Oriente.
En Argentina, la reforma constitucional de 1994, (art. 124 y 125) sentó las bases institucionales para la conformación de regiones dentro del territorio nacional. Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos firmaron acuerdos que dieron origen a este proyecto regional. En 1998, se instituyó el Comité de Seguimiento del Corredor Bioceánico Central este-oeste, Porto Alegre (Brasil) – Coquimbo (Chile). San Juan se sumó a este foro.
Esta región Centro concentra el 25% del PBI nacional, el 30% de las exportaciones argentinas, el 45% del stock ganadero, el 75% de la producción láctea para el consumo nacional, el 95% de la producción de maní y una concentración poblacional de 7,5 millones de personas.
Una extensa zona de nuestro país se vería favorecida con la creación de un Corredor Bioceánico, que pasando por el Paso de Agua Negra vincule Porto Alegre, (Brasil) con Coquimbo, puerto profundo operable todo el año sobre el Pacífico, recorriendo 2.440 km. de buenas carreteras.
El Pacífico es el océano del futuro, cubre la tercera parte de la superficie terrestre y sus aguas abrazan las costas de innumerables países en pleno desarrollo. Este corredor transita 650 km en Brasil, 1.530 en Argentina y 260 en Chile. Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y San Juan impulsaron esta idea, ya que se verían ampliamente favorecidas por la promoción de exportaciones regionales, con regímenes especiales y fomento de la actividad agropecuaria. El corredor parte de Porto Alegre, atraviesa el Estado de Río Grande del Sur hasta acceder al Puerto Internacional sobre el Río Uruguay, en Paso de Los Libres (Argentina). Allí toma la Ruta Nacional Nº 12 que conduce al Túnel Subfluvial en Paraná para entrar en Santa Fe. Desde esta ciudad, por la Ruta Nº 19 ingresa a Córdoba, continuando hacia el oeste por la Ruta Nº 38 que conduce a Cruz del Eje y desde aquí a Patquía (La Rioja), donde se inicia la Ruta Nacional Nº 150. Esta lleva hasta el paso cordillerano fronterizo de Agua Negra, atravesando el norte de San Juan. En Chile, el camino conduce hasta el puerto de Coquimbo (IV Región).
Esta ruta significa nuevas posibilidades económicas y turísticas para la provincia, en especial para los departamentos de Valle Fértil, Jáchal e Iglesia. Se trata de una vía comercial importante que permite la salida de la producción hacia nuevos mercados exteriores y hacia el centro del país.
El proyectado Túnel Internacional de Agua Negra constituye una pieza clave del Corredor Bioceánico, garantizando el tránsito vehicular durante todo el año, al eliminar a ambos lados del límite las partes del camino que se ven afectadas por los temporales de nieve. La ruta internacional quedaría de baja sinuosidad y con una pendiente longitudinal media reducida en un 5% frente a un 7% de la pendiente que posee la actual Ruta de Los Libertadores por Mendoza.
Siempre se pensó que este paso aseguraba el intercambio entre Argentina y Chile, pero no se previó el potencial comercial de los países de Oriente.
