La Corte Suprema de México dictaminó el jueves pasado que la ley aprobada hace seis meses en Ciudad de México que autoriza las bodas entre personas del mismo sexo es constitucional, rechazando una apelación para invalidarla. Cinco estados mexicanos ya aprobaron leyes que permiten matrimonios gay, y se espera que este fallo allane el camino para que otros hagan lo mismo.
El 4 de agosto, una corte de San Francisco anuló la prohibición del matrimonio gay en el Estado de California. Si el caso es apelado y llega a la Corte Suprema, decidirá si los homosexuales tienen el derecho constitucional a casarse en todos los estados de EEUU. El matrimonio gay ya es legal en Massachusetts, Connecticut, Iowa, Vermont, New Hampshire y Washington.
El 21 de julio, Argentina se convirtió en el primer país latinoamericano que legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo. Proyectos similares han sido presentados, o están en proceso ,en Chile, Perú, Colombia y otros países de la región y la tendencia avanza a toda velocidad desde que Holanda lo aprobó en 2001, luego Bélgica en 2003, España y Canadá en 2005, Noruega y Suecia en 2009, y Portugal e Islandia este año.
¿Dónde está el límite? Con este precedente, muy pronto podríamos tener matrimonios entre 3, 4, o 25 personas, o matrimonios entre personas y animales, me dijo el sacerdote católico y profesor universitario de bioética Alfred Cioffi. "Forzar la legalización del matrimonio gay es destruir el concepto del matrimonio”, señaló.
Los gay responden que la práctica no es nueva -los emperadores romanos tenían cónyuges varones hace 2.000 años- y que en la Biblia hay varios fragmentos que exigen igualdad y justicia. En cuanto a que el matrimonio gay establece un precedente peligroso, los homosexuales dicen que los opositores al matrimonio interracial tenían el mismo argumento antes de que la Corte de Estados Unidos los legalizara en 1967. Desde entonces, blancos y negros se han casado sin problemas, con frecuencia produciendo hijos muy exitosos, como el actual presidente de EEUU. En el tema más conflictivo -la adopción- los defensores dicen que no hay estudios científicos que demuestren que los hijos adoptados por gays tengan mayor propensión a ser homosexuales.
No resulta sorprendente que después de aprobada la ley que permitió los matrimonios gay en Argentina, las autoridades de Ciudad de México ofrecieron un viaje gratis a la capital azteca a la primera pareja gay argentina que se casara.
