La paralización temporaria de la actividad minera en San Juan obliga a agudizar el ingenio para desarrollar alternativas económicas destinadas a paliar la crisis ocupacional que afecta a más de 5.000 familias dependientes de la actividad extractiva en forma directa o a través de los servicios requeridos por esa industria, que ha impulsado el desarrollo de nuestra provincia. Se suma a la crisis la emergencia agropecuaria por contingencias meteorológicas, con pérdidas gran impacto en la segunda matriz productiva local.
Frente a este panorama, aparecen opciones para movilizar turísticamente a la provincia con organización de eventos convocantes para el país y el exterior, que generen más y mejores servicios e industrias conexas, de manera de explotar un rubro todavía virgen en numerosos aspectos temáticos y espacios exclusivos para visitantes exigentes.
El reciente y polémico encuentro nacional de mujeres en nuestra ciudad, más allá del conflictivo desarrollo, planteó un desafío para atender a 20.000 personas en un fin de semana largo y lo habrá cada vez que lleguen contingentes de tal magnitud ya que no estamos preparados, y tampoco parece haber vocación de servicio. Es así que lejos de una apertura para atender al visitante, se busca cerrar los comercios que atienden en días domingos y feriados e impedir la extensión de horarios, aún cuando el empleador cumpla con todas las exigencias de convenio.
Quienes buscan supuestas reivindicaciones laborales deberían conocer el fallo de la Corte de Apelaciones de París, que en septiembre último hizo lugar a la demanda de los sindicatos mercantiles para no trabajar los domingos ni en horario nocturno. Desde entonces, la Ciudad Luz, una de las cinco metrópolis más competitivas del mundo y destino turístico de 30 millones de visitantes al año, tiene comercios que cierran a las 19, las boutiques de los Campos Elíseos a las 21, restaurantes hasta las 23 y domingo desiertos. El primer empleador en París es el turismo y, tras la medida, ya se perdieron 5000 puestos de trabajo.
En el otro extremo, merece destacarse la nueva edición de la Noche de los Museos, organizada el mes pasado por el Ministerio de Cultura porteño, que convocó a más de 800.000 visitantes que recorrieron 190 museos y espacios culturales públicos y privados hasta las 3 de la madrugada, superando en 50.000 personas a la edición de 2012. Es de suponer todo lo que esa masa de público gastó en consumo y servicios colaterales.
