Una complicada coyuntura financiera golpea la tercera economía de América latina, la cual es azotada por una galopante inflación, desaceleración económica, escasas reservas en el Banco Central (BCRA), crecientes presiones cambiarias y altas tasas de interés, a pocos meses de una difícil elección presidencial. Argentina deberá elegir candidatos presidenciales en los comicios primarios que se celebrarán en agosto, de cara a las elecciones generales de octubre, para que el nuevo mandatario asuma el poder el 10 de diciembre. Estimaciones privadas ubican una inflación superior al 7,5% para abril, en momentos en que el país vuelve a renegociar metas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el marco de un crédito por unos 44.000 millones de dólares, cuando nuevas restricciones limitan el acceso a divisas en plazas alternativas con el fin de frenar dolarizaciones de carteras.

* Costos. "El costo de ‘llegar’ a las elecciones sin turbulencias será asumiendo los costos asociados a las medidas de urgencia y alimentar ciertas distorsiones/desequilibrios que acrecentarán los desafíos de la política económica de la próxima administración en su búsqueda por desarmar los controles cambiarios, unificar los tipos de cambio y estabilizar", dijo la consultora Ecolatina.
* Súper cepo. Ayer, martes, comenzó un súper cepo al "CCL" (operación con bonos llamada "contado con liquidación" para dolarizar carteras), parece que no se podrá comprar fácil, entra en escena "el súper (dólar) blue", dijo el analista Salvador Distefano.
* Medidas. "El Gobierno adoptó medidas de corte ortodoxo-suba de tasas, venta de dólares, etc.- para frenar la suba de los tipos de cambio financieros. Las medidas tuvieron un éxito moderado ya que la brecha descendió al 103%, aunque al costo de convalidar una mayor nominalidad y desprenderse de divisas escasas", dijo Delphos Investment.
"El BCRA cerró abril con un saldo positivo de apenas 33 millones de dólares con ventas en el mercado oficial de 50 millones en esta (última) semana", recordó.
* Luz roja. "Las compraventas del BCRA siguen encendiendo una luz roja y las reservas netas están completamente desviadas de las metas acordadas con el FMI: esto tiene un correlato inmediato en la brecha y en los depósitos en dólares, que continúan goteando", afirmó la consultora Invecq.
* Situación delicada. "Continuamos considerando que la situación local resulta altamente delicada", dijo VatNet Financial Research, y afirmó que "hasta las empresas de mejores fundamentos podrían sufrir parte de las consecuencias de la convulsionada economía local".
* Incertidumbre. "Aunque al Gobierno todavía le quedan cartas por jugar, adelantos de los desembolsos del FMI -restan 10.800 millones de dólares en 2023 y 3.258 millones en 2024- y nuevos mecanismos para destrabar la situación del dólar soja, quedan como opciones de corto plazo", dijo la consultora EcoGo.
* Credibilidad. "Hay pocas cosas que puede hacer un Gobierno que hoy está fragmentado y con muy poco tiempo, y bajísima credibilidad (…) parches nuevos a implementar quedan muy pocos. Podrías reducir aún más las importaciones y eso es contractivo e inflacionario, podría devaluar pero tampoco resuelve la situación", dijo en declaraciones radiales el economista Eduardo Levy Yeyati.
* Efectos adversos. "El salto en la tasa (del BCRA a 91% TNA) tiene efectos adversos, entre ellos acelerar la nominalidad de la economía, ampliar el déficit cuasifiscal y deteriorar aún más la actividad, y por ahora sólo podría aspirar a tentar a ahorristas a extender sus colocaciones en pesos en busca de ganar tiempo", comentó el economista Gustavo Ber.

 

Por Walter Bianchi y Jorge Otaola
Agencia Reuters