Lo que ocurrió el jueves en la Bombonera es digno de varios análisis. Surgen varios interrogantes, sobretodo por algunas manifestaciones que fueron casi una burla.

Quienes van a la cancha son conscientes que el cacheo que realiza la Policía es al boleo, según la cara del aficionado. No hubo bengalas dijo Berni y lo que se vio en el estadio, ¿fue otra sensación, como la inseguridad? El operativo fue perfecto. ¿Y por qué esperó tanto para el desalojo, en especial de la platea, que impedía la salida de los jugadores de River?

El mismo Berni ratificó que no dio la orden para ese desalojo. Su función estaba afuera. ¿Era necesario seguir dilatando el espectáculo para perjudicar aún más a Boca?, cuando habían algunos que se comportaban cono vulgares barras, arrojando botellazos, quizás creyendo que defendían el honor boquense.

En este caso hasta la tecnología sofisticada, que no es accesible para cualquier bolsillo, ha sido utilizada para causar perjuicios. Perjuicios económicos, ya que los socios que aportan su cuota para concurrir a alentar a su equipo se quedaron con las ganas, por un "panadero” que calentó el horno demasiado, quemando las facturas…

Por supuesto a Boca institución le significará daños no solo deportivos, sino también económicos. Y cabe algunas preguntas. ¿Por qué el club no previo con su policía, la metropolitana por ejemplo, rodear por fuera y por dentro la manga visitante de la Conmebol? ¿Angelici no es consciente del momento electoral que se viene?

Finalmente un párrafo para el cuerpo técnico. ¿Si a Osvaldo lo trajeron, a Londeiro también, a Peruzzi para jugar la Copa, porque no los pusieron en los partidos clave? ¿Se confiaron, hubo soberbia, relajamiento? y no se dieron cuenta que además de jugar con River, encima estaban los jueces, que generalmente en los últimos encuentros han perjudicado siempre a Boca. Había que asegurar el resultado en el Monumental y aprovechar el envión del partido local. Pero Arruabarrena fue al empate y se encontró con un inocente penal y le complicó todo el esquema. Y Boca siguió empecinado en guardar a Londeiro y se quedo con un armador de juego, donde Gago jugo más cerca de Orión que del mediocampo, y River con poco y nada neutralizó y el final del primer tiempo dejaba una sensación de no modificar el resultado.

Ya se sabe lo que pasó y la Conmebol en un espectáculo dantesco tardó más de una hora para tomar una resolución, que se sabía desde el principio que el partido era suspendido. Porque además a River le convenía y no iba a permitir que se jugaran los 45 minutos finales acogiéndose al art. 23 del Reglamento disciplinario del ente. Y lo ratificó su abogado Villarroel en Asunción al saber la definición y dijo "lo importante que River va cuartos y el jueves recibe a Cruzeiro”.

Boca recibió una leve suspensión y deberá replantearse algunas consideraciones con su CD, jugadores, DT, hinchas, barras, para revertir la lamentable imagen que dejó.