El anuncio de que en las históricas instalaciones de la Bodega El Parque de Caucete será habilitado un albergue para estudiantes de zonas alejadas, además de construirse el cuartel central de los bomberos voluntarios de ese departamento, implica destinar uno de los íconos de la producción vitivinícola a un uso que no es el más apropiado y que demandará gran erogación presupuestaria.
La proximidad del predio donde cada año se realiza la Fiesta de la Uva y el Vino y del Camping municipal, además de la gran distancia que existe hasta la mayoría de las establecimientos secundarios como la Normal Superior General Manuel Belgrano; la Escuela de Comercio Alfonsina Storni; la Nocturna Santa María o la Agrotécnica Gonzalo Doblas, son aspectos a tener en cuenta a la hora de considerar el ámbito apropiado para un albergue estudiantil que debería estar mucho más próximo a los colegios y en un ambiente exclusivo que ayude a los adolescentes a concentrarse en sus tareas.
En cuanto al cuartel de bomberos, se debe acondicionar el predio para dar lugar a los vehículos, y generar el espacio para las demás dependencias, además de prever los accesos y salidas, junto al movimiento de los voluntarios, una tarea que no resultará fácil y que en estos momentos implica más gasto. Debe considerarse que los Bomberos Voluntarios de Caucete poseen un cuartel propio, que aunque pueda resultar chico, por ahora sirve para cubrir las necesidades que pasan más por la falta de equipamiento y de recursos económicos que de espacio físico.
Para estas iniciativas existen otras alternativas como la de construir un albergue nuevo o reacondicionar el cuartel de bomberos, dejando la ex bodega El Parque para un aprovechamiento cultural o de actividades similares a las que se realizan en los Centros Integradores Comunitarios (CIC), que Caucete no posee.
Los pintorescos pórticos y demás dependencias de El Parque deberían reflejar las condiciones que este establecimiento tuvo en sus comienzos, cuando fue fundada por Justo P. Castro en 1873. Es decir, otorgar la posibilidad a las nuevas generaciones de conocer las raíces de la vitivinicultura sanjuanina, un propósito muy apropiado para un departamento como Caucete, donde lamentablemente no existen grandes muestras de lo que la vitivinicultura representa para este pueblo.
