Máxima tuvo una infancia feliz y muy rápido decidió volar, para "’ser alguien” en la vida. Nació en Buenos Aires el 17 de mayo de 1971, y es la cuarta hija de Jorge Horacio Zorreguieta Stefanini, de su segundo matrimonio con María del Carmen Cerruti, una familia de clase media alta de la Capital. Sus estudios primarios y secundarios los hizo en el colegio privado bilingüe Northlands en Olivos. Luego estudió Ciencias Económicas en la Universidad Católica Argentina y concluyó una maestría en Boston.

Su vida laboral fue muy acelerada, creció muy pronto y llegó a ser vicepresidenta de Ventas Institucionales de América latina y de la división Mercados Emergentes del Dresdner Kleinworth Benson en Nueva York. En Bruselas trabajó en el Deutsche Bank, pero toda esta actividad terminó en 2001, poco antes de que, en marzo de ese año, la reina Beatriz anunciara el noviazgo oficial con su hijo y príncipe heredero, Guillermo Alejandro. El 30 de marzo de 2001 fue el compromiso y el 17 de mayo siguiente se convirtió en ciudadana de los Países Bajos.

El yate real "’Dragón Verde” y la bella ciudad de Sevilla marcarían para siempre la historia de la hoy pareja principesca, porque fue allí donde, en mayo de 1999, se hizo la presentación oficial de Máxima a la reina Beatriz durante un paseo por el mar Mediterráneo. Se dijo entonces que la soberana quedó "’encantada” con la novia de su hijo, que en pocas horas será el primer rey holandés después de casi un siglo de reinas (Guillermina, Juliana y Beatriz).

La complicación para la pareja vino muy pronto cuando la sociedad holandesa conoció que el padre de Máxima había sido secretario de Estado en la dictadura argentina con Jorge R. Videla. El tema llegó al Parlamento, ya que, como en las ocho restantes monarquías parlamentarias europeas, el Congreso holandés debe dar el consentimiento para la boda de un príncipe heredero sobre la base de que la o el futuro consorte no posea antecedentes que resulten inconvenientes para el Estado. Finalmente llegó el sí para la boda en la sesión del 3 de julio de 2001, pero con la prohibición a Zorreguieta de asistir a la boda. No obstante Máxima conserva su nacionalidad original además de la holandesa. La princesa habla cuatro idiomas: español, inglés, neerlandés y francés.

Curiosamente la madre de Guillermo había pasado por una experiencia similar cuando comenzó su noviazgo con Claus von Amsberg, a quien le había tocado el servicio militar bajo la Alemania nazi de Hitler. Poco más de treinta años después, la historia del noviazgo formal del hijo mayor de Beatriz traería también algunos dolores de cabeza a la Familia Real de Orange-Nassau.

La información oficial de la Casa Real indica que Guillermo Alejandro pidió a Máxima en matrimonio el 19 enero de 2001, en el Palacio Huis den Bosch cerca de La Haya, y la boda se celebró el 2 de febrero de 2002 en la catedral de Ámsterdam por el rito de la Iglesia Reformada Holandesa. Por esa unión, ella se convirtió en ciudadana de los Países Bajos, aunque no lo hizo a la religión Protestante, ya que sigue siendo católica por convicción personal. La música de bandoneón que acompañó la ceremonia, con el tango "’Adiós Nonino”, de Astor Piazzola, provocó prolongadas lágrimas en la futura soberana. princesa.

Ataviada con sus títulos de princesa de los Países Bajos, princesa de Orange-Nassau y señora de Amsberg, trató de conocer a fondo la idiosincrasia del pueblo holandés y realizó un riguroso programa de estudios sobre la historia, legislación y lengua locales, recorriendo todo el país.

La princesa Catalina Amalia de los Países Bajos, nació el 7 de diciembre de 2003, será heredera al Trono y futura reina, ya que está primera en la línea directa de sucesión dinástica. La princesa Alexia, nacida el 26 de junio de 2005 y la princesa Ariadna, que nació el 10 de abril de 2007 en la Haya, integran la familia, y son educadas junto a niños de su edad en la escuela primaria, la Openbare Bloe mcampscholl, en Wassenaar. Máxima les enseña español personalmente.

Al anunciar el 28 de enero de 2013, su abdicación en favor de su hijo la reina Beatriz dijo por televisión a todo el mundo: "’Es tiempo para una nueva generación”. Con 46 años de edad, el ex príncipe de Orange comienza su reinado, este martes 30 de abril de 2013, bajo el nombre de Guillermo Alejandro y no de Guillermo IV, como esperaban los holandeses, según se desprende del discurso pronunciado por la reina. Como queda dicho, es el primer monarca varón en Holanda desde Guillermo III, que falleció en 1890.

También Guillermo se convierte en uno de los hombres más ricos del mundo: la casa Orange-Nassau es una verdadera empresa multinacional que tiene una multitud de inversiones en todos los sectores de la economía. Junto con la corona, Guillermo, y como consorte, su esposa Máxima, recibirán dentro de dos días el patrimonio que se transmite de un monarca a otro desde la fundación de la casa de Orange. Hoy son 5200 millones de dólares, la mayor fortuna personal de todos los monarcas del continente. Al margen de este monto, los reyes poseen una asignación personal como jefe del Estado y su esposa.

La pareja ya era la más popular de la Familia Real siendo príncipes. Sobre todo -se dice en Ámsterdam- gracias al carácter alegre, a la espontaneidad, a la educación y al dominio de la lengua local de Máxima, que se ganó así, muy pronto, el cariño de los holandeses. Su comportamiento en público, dicen en Europa, no es preparado previamente sino natural en ella. Y para más datos, lo que colmó de satisfacción a la gente fue cuando Máxima confesó en público que era "’una holandesa nacida en Argentina”.

Los holandeses le perdonan todo, incluso sus gastos excesivos en sombreros, infinidad de zapatos, vestidos de fiesta, trajes sastre, carteras, pañuelos, cinturones, etc. Ha hecho del anaranjado su tono fetiche, color que es símbolo de Holanda, como el apellido de la familia real: Orange. Todos estos aspectos benefician a su esposo el próximo Rey, quien tardó mucho más en ganarse a sus conciudadanos (que no súbditos).

(*) Periodista.