La Presidenta de la Nación ha convocado a "articular el diálogo” entre la Unión Industrial Argentina, la Confederación General del Trabajo y el Gobierno nacional, con el objetivo de asegurar la sustentabilidad del actual modelo económico acosado por la conflictividad sectorial.

Cristina Fernández dijo en su llamado que es necesario dialogar y hacerlo en el marco de las políticas con números, con perspectivas y con proyección a futuro para seguir creciendo. "Yo quiero que también haya un replanteo por parte de todos nosotros acerca de cómo abordamos los problemas de conflicto social, de puja por la distribución del ingreso, que es normal y que es natural”, señaló, a la vez que comprometió a la dirigencia empresaria y sindical a reunirse con ella esta semana.

La convocatoria presidencial recrea el marco del postergado y necesario pacto social ya que no existe un proyecto viable de crecimiento sin que esté consensuado ente trabajadores y empresarios, entre el campo y la industria y entre los conglomerados hegemónicos y las economías regionales. Es decir, capital y trabajo junto a políticas estructurales de mediano y de largo plazo, sin la inmediatez conflictiva aludida por la presidenta, motorizada por la desaprensión corporativa.

Una agenda creíble para materializar los buenos propósitos debe eludir los problemas cotidianos de la relación contractual para dirigir la mirada hacia estrategias del gobierno que comparten los empresarios de manera de lograr que los emprendedores se transformen en pymes; las pequeñas empresas, en medianas, y las grandes en internacionales.

Es de esperar que el pacto social sea una realidad, aunque surgen dudas en un año electoral.