Hace unos días leí en este diario una nota que expresaba lo siguiente: "Si bien aún no tiene confirmada la fecha de inicio de obra, la construcción del Museo del Vino en las Cavas de Zonda y La Hostería está cada vez más cerca. …el Concejo Deliberante de la Municipalidad de Rivadavia aprobó la devolución de la administración del espacio a la Provincia…".

¡Cuánto duele esta noticia! Porque detrás de ella hay un significado tanto para los sanjuaninos como para los de Rivadavia, que es triste. Parece que somos tan ineptos para dejar que algo llegue a tal punto de abandono, que ahora tienen que venir de afuera a revivirlo.

Si nos referimos a las autoridades municipales, pareciera que no tienen idea del significado turístico ni económico que este lugar tiene para el departamento, que lo entregan a la Provincia. A la intendenta le pregunto: ¿No tuvo el tiempo durante estos años para explotar o concesionar este recurso? ¿No tuvo asesor turístico o de economía?

Al titular del Ministerio de Turismo le quiero recordarle que le quedan 365 días de funciones y que no obstante hace una concesión por 10 años. ¿Se llamó a concurso para la licitación o proyecto?

Finalmente a las autoridades del Concejo Deliberante les pregunto: ¿Pertenecen ustedes a Rivadavia? ¿En todo el tiempo que estuvieron en su banca no se les ocurrió presentar un proyecto, consultar al asesor turístico del municipio y asesor económico para ver qué convenía y que fuera concesionado a un sanjuanino? ¿O es más importante que sea un Baglietto?

La Quebrada de Zonda tiene identidad sanjuanina por excelencia, es emblemática como atractivo turístico, similar a la Difunta Correa. Es el gran proyecto de Federico Cantoni, primer lugar de recreación del sanjuanino y de gran atractivo turístico, que de administración en administración tanto provincial como municipal fue deteriorándose. Por ejemplo, respecto del "Escudo Nacional", la escalera para apreciarlo desde la altura no existe, y el "Jardín de los poetas" siempre está deteriorado. La escalera para subir a la "Cabeza de indio" no existe, y el sitio donde está ubicado el sismógrafo se ignora turísticamente. Hay otro sitio donde está el libro abierto y el libro cerrado, al que nunca se puede acceder; o la primera usina que dio energía a San Juan, jamás puesta en valor, como también el olvidado cerro donde Sarmiento escribió su emblemática frase. La Hostería, el Monumento a Rivadavia, las piletas que pertenecían al ex Hotel Nogaró se fueron abandonando año tras año.

Personalmente cuando llevaba turistas al lugar, hacer desviar la vista era difícil o dar excusas del abandono del lugar. No habían palabras y la pena crecía porque yo quiero a San Juan y ahora no es nada más que un emprendimiento turístico, que sólo parece que lo ha visto el Sr. Baglietto y los sanjuaninos no.

¿Por qué a los anteriores concesionarios y sobre todo al Sr. Cuadra no se lo ayudó haciendo que el municipio o la Provincia realizara alguna inversión, como tantas otras, para continuar con la emblemática fábrica de vino espumante? A la Hostería, se la debió concesionar inmediatamente, seguro que habría algún sanjuanino que la quería, pero se dejó que la desmantelaran.

Según lo que expresa la noticia, en la Cava harán un museo del vino… ¿Cuál sería la novedad o interés del turista? Seguro que habrá algo más, no le sé, pero supongo que algún restaurant … ya que museo del vino San Juan tiene, y muy bueno. Similares a otros cientos que hay en el mundo. Pero champañera, con estas característica sólo existen tres en el mundo y ninguna en el país.

Podría sugerir que si hay interés de tener otro museo del vino, hay otros sitios interesantes como La Bodega López Peláez, la Bodega Cinzano y hasta la Antigua Bodega.

Pido disculpas por estas reflexiones, pero también pido que demuestren lo contrario, porque primero me preocupa que en San Juan no haya alguien de Cultura, Turismo o empresario que defienda nuestro patrimonio, y sí un Baglietto, del que quisiera ver el proyecto.

Para los que estamos en Turismo duele que no se haya llamado a elaborar un proyecto que justifique el cambio de que no se podría realizar o pensar desde acá.

Al municipio le digo que una buena concesión le hubiera alcanzado para explotar las Cavas y no entregarlas a la provincia, ya que el proyecto y obras de la Quebrada de Zonda tienen más de 80 años y es único, por si no lo saben, por la suma de atractivos que tiene y la originalidad de los mismos, sumada la naturaleza y belleza de la quebrada. Últimamente la única atracción turística era la Cava champagnera, y alguna que otra carrera en el autódromo, porque el resto de atractivos está abandonado, sin referencias ni promociones.

(*) Licenciada en Turismo.