El proyectado túnel del paso de Agua Negra recibió un fuerte gesto político en la Cumbre de la Unasur, cuando los presidentes Cristina Fernández de Kirchner, Michelle Bachelet y Luiz Inácio Lula Da Silva firmaron un entendimiento para la construcción de esa obra decisiva del Corredor Bioceánico.

Hasta ahora solo existían actas de apoyo de Argentina y Chile, pero al sumarse Brasil, la integración regional se ha fortalecido. Es que el mes pasado la empresa brasileña Bureau de Projetos fue contratada para realizar los estudios de ingeniería básica para la construcción del túnel de baja altura en la ruta 150.

La firma brasileña ejecutará los estudios de ingeniería básica y de impacto ambiental, incluyendo la elaboración del pliego de licitación para la construcción del túnel. Los u$s 19,9 millones que costará la etapa final licitatoria, serán aportados por San Juan, la IV Región chilena y el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil. Por ello la importancia de este envión político para poner en marcha la esperada obra binacional, estimada en unos 800 millones de dólares.

El paso de Agua Negra es para nuestra provincia una prioridad, así como también para la IV Región de Chile, que se beneficiará con la dinámica del transporte de los productores argentinos y brasileños vía Pacífico.

En los últimos años, el impulso del Gobierno provincial, conjuntamente con el acercamiento de funcionarios chilenos, y ahora brasileños, está abriendo expectativas concretas sobre la viabilidad de una obra que traería enormes beneficios regionales.