En gran parte del mundo Trump es visto como un tirano en potencia y es frecuentemente comparado injustamente, por ahora con Adolfo Hitler o Benito Mussolini. Muchos críticos dicen que también Hitler y Mussolini eran vistos al principio como políticos excéntricos cuyas declaraciones racistas no debían ser tomadas demasiado en serio, hasta que fue demasiado tarde.

The Economist describió una potencial presidencia de Trump como ‘uno de los 10 mayores peligros globales’. En Alemania, Der Spiegel, publicó en un artículo de portada que Donald Trump es el hombre más peligroso del mundo. Fox destacó repetidas veces que Trump muestra un flagrante desprecio por la independencia del Congreso, el sistema judicial, los medios de prensa y el estado de derecho en general.

Fox mencionó el llamado de Trump a descalificar al juez Gonzalo Curiel, nacido en EEUU, por su ascendencia mexicana, así como la prohibición de cubrir su campaña a los periodistas que no le gustan, como hizo con The Washington Post, y sus propuestas de deportar a 11 millones de indocumentados, confiscar remesas familiares de los mexicanos en EEUU, y otras medidas drásticas, que en muchos casos requerirían la aprobación del Congreso. Estos son apenas algunos ejemplos que prueban que Trump tiene ‘genes autoritarios”, dijo Fox.

‘En América latina, hemos aprendido por la vía difícil lo que son estos líderes mesiánicos. Tenemos la capacidad de ver los genes de una persona que no va a poder cambiar, porque eso lo trae adentro”, continuó. Agregó que él mismo igual que Trump fue un hombre de negocios antes de político y que los mundos de los negocios y de la política son muy distintos.

‘Pasé de empresario a político, y me tomó un par de años ver que no es nada parecida una situación con la otra. Este hombre está acostumbrado a dar órdenes autoritarias, verticales. En política no existe eso: o negocias, o buscas la conciliación, o buscas la mayoría que te respalde”, agregó.

Cuando Trump anunció que prohibiría al Washington Post cubrir su campaña, en la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) sonó una alarma. Claudio Paolillo, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa, dijo: ‘Por momentos, Trump se parece a Hugo Chávez, pero hablando en inglés”. Muchas figuras importantes del propio Partido Republicano comparten sus mismos temores. Y, tras las temerarias declaraciones de Trump tras la masacre de Orlando, reiteró su idea de prohibir a los musulmanes la entrada a EEUU, los temores sobre su política exterior han aumentado. La revista Foreign Policy dijo que ‘La respuesta de Donald Trump a la masacre de Orlando le hace el juego a los terroristas”. El artículo señaló que ‘es difícil imaginar un aliado más efectivo del extremismo que Trump”. ‘Sus palabras parecen respaldar el argumento del Estado Islámico de que EEUU es intolerante, racista, y está en guerra con los pueblos del Islam”.

Mi opinión: no es correcto comparar a Trump con Hitler o Mussolini. Esas comparaciones son extremadamente especulativas, y trivializan los horrores del Holocausto de la Alemania nazi. Pero, habiendo entrevistado a Chávez y a muchos otros líderes mesiánicos latinoamericanos, así como a Trump, estoy de acuerdo en que el aspirante presidencial republicano es para expresarlo en las palabras de Fox genéticamente autoritario.