
"No hay mal que dure cien años, ni ‘tonto’ que lo aguante", así reza el dicho popular que demuestra que los "dichos populares", son verdaderamente acertados. Aunque deberíamos afirmar categóricamente que a los inventores, creadores y seguidores del partido que ama la "Justicia social", su tiempo de engaño está llegando a su fin, también se dice que, "en política nadie muere", que también suele ser cierto. Pero hoy los hechos están demostrando que superan a la ficción ya que los mismos que votan al "partido de la justicia social" están tomando la calle, para nada más ni nada menos que saquear comercios en busca de mercadería para poder así alimentarse.
Son los mismos
Ante estos hechos de robo en "manada" a autoservicios, nadie en su sano juicio se los puede atribuir a los "votantes de la oposición" a este gobierno del partido de la "Justicia Social", ya que ellos mismos "tildaron" de "chetos de barrios privados" y yo que sepa los "chetos" no tiran piedras ni tampoco salen a saquear, tampoco la izquierda ni los verdaderos socialistas han demostrado, por lo menos abiertamente, tener esas intenciones; lo que por descarte nos deja a toda esa gente que ciegamente siempre siguió y votó al partido de la "justicia social", siempre obteniendo dádivas y prebendas, pero también permitiendo que sus dirigentes oscilen ideológicamente desde el nacionalismo de Perón, pasando por el liberalismo de Menem y llegando a la izquierda supuestamente progresista de los Kirchner. Pero todos con un sistemático discurso de "amor por los necesitados y la Justicia Social", pues hoy, esa gente parece que cansados del mismo "verso" y a la hora de los resultados, "nada", decidieron salir a robar en masa.
Si bien los robos se realizan, aparentemente, instigados por alguien, que a mí no me queda la menor duda que son los mismos grupos de dirigentes o agrupaciones que en su época saquearon y provocaron la caída de Alfonsín, De La Rúa y que quisieron hacer lo mismo con Macri. Son las mismas facciones del mismo partido político que en la década del 70 del siglo pasado se enfrentaron armadas, matándose entre ellas.
Hoy, tras una derrota histórica, que ha sufrido el oficialismo gobernante, les aflora ese "enano autoritario y destituyente", ya que no soportan la pérdida del poder y crean el "caldo de cultivo" para desestabilizar y amenazar solapadamente a todo un país que sólo desea vivir en paz. El estilo del partido de la "justicia social", mezcla de narcisismo trágico, melancólico por un lado y ordinario por el otro, coronado por el paradigma de "yo o el caos", nos ha hecho desperdiciar algunos de los mejores años que el mundo haya ofrecido al país en mucho tiempo. Y hoy, ante la pérdida del poder y la llegada de una "ola de justicia", donde deberán rendir cuentas, provocan este estado de desestabilización para lograr algo que, solamente en la psiquis retorcida de sus dirigentes sabrán.
El objetivo cívico
Por eso es imperativo recuperar, a través de un cambio profundo y orden basado en la ley, la serenidad de los espíritus y el verdadero progreso ninguneado por este "reino de la mentira" de las estadísticas oficiales y de candidatos que no son lo que se dice que son. Esta falsedad estrepitosa e hipócrita contra la cual la sociedad digna y trabajadora se levanta por el hartazgo, fastidio y cansancio, mezclado con tristeza y desazón de quienes queremos y debemos rescatar lo que queda de esta República sin norte y degradada por la gran mentira de aquellos que "no se les cae de la boca las palabras "amor a los desposeídos y justicia social".
El pseudoprogresismo reinante ha logrado a lo largo de décadas de gobierno, poder autoritario y corrupción, haber cambiado a la Argentina de la cultura del trabajo, de la cultura del esfuerzo y de la cultura de la democracia, por un régimen que nos gobierna y que disuelve sus buenas y magníficas esencias de valores y tradiciones que hacen grande a una Nación, y el mejor ejemplo de lo que sostengo lo brindan las imágenes de los saqueos donde quienes lo realizan son jóvenes de no más de veinticinco años, o sea, toda una generación nacida bajo este sistema de gobierno perverso, mitómano y ladrón.
- Planes y objetivos concretos
Ante los malos manejos económicos y de otras áreas de la vida nacional, los candidatos presidenciales de la oposición, proponen distintas formas de conducción, pero el objetivo es coincidente: cambiar el modelo de gobierno de corte izquierdista con tendencia a cerrar la economía por cuestiones ideológicas y alinearse con países gobernados por dictaduras. Mientras, que los sectores opositores quieren una economía abierta, aliado de occidente, sin obstáculos para comerciar, con bajas de impuestos y eliminación de muchos de ellos, además de suprimir cepos cambiarios y todo lo que impida el fomento del trabajo.
Por Jorge Reinoso Rivera
Periodista
