Donde el campo de atención con sus resultados en el ejercicio profesional para las necesidades materiales no tiene respuestas, el orientador especializado en una concepción de la vida y del mundo que se acerca a la filosofía, la tiene. Pues, por medio de la razón, la libertad y el conocimiento, el hombre se libera de las ataduras y de un mundo de apariencias, para encontrar con la luz, la verdad.
Durante los años de formación en el nivel superior y universitario, ninguna vez escuche hablar y menos aún exposición alguna acerca del malestar que muchas veces sienten las personas y que no se constituye en un dolor o sufrimiento. Esto nos ha permitido trabajar, varios conceptos que en un sistema de vida afectan la humanidad del ser humano y que no por ello son menos atendibles que las enfermedades que padecen incluidas las de carácter terminal.
Problemas materiales o de salud muy importantes tocan de cerca a la persona conmoviendo todo su ser y se constituyen en verdaderos estigmas cuando no en trastornos de convivencia. Para ambos casos los profesionales del área asumen un rol directo y competente.
Entre los temas que vulneran al individuo en su totalidad, encontramos: el fastidio, la incomodidad, el disgusto, el dolor, la irritación, la intranquilidad, el nerviosismo, la impaciencia, la ansiedad, la pesadumbre, la preocupación, etc. Entre las concepciones que provocan un desorden en perjuicio de la persona tenemos: las consideraciones sobre el alma, la vida y el mundo; las angustias existenciales de todo tipo, el duelo, cuestionamientos sobre la vida y la muerte, la inseguridad y la guerra; también sobre Dios, como dudas sobre su origen y existencia y además, las vacilaciones sobre el porvenir, la inestabilidad, etc.
Por ello surge en nuestro medio y siempre está vigente, la Filosofía, orientada conjuntamente con una pedagogía dirigida para el ámbito de la prevención que en otros países del mundo han denominado como Asesoramiento Filosófico o Consultoría Filosófica por un lado y Consultoría Pedagógica por el otro. Estos nuevos campos profesionales que se abren son de incumbencia en el primer caso de quienes asumen este perfil de formación superior universitaria.
Evidentemente son los primeros pasos en este nuevo ámbito profesional que toma el malestar en toda su acepción como un problema que aqueja al hombre en todo su ser y como existente en el mundo.
La Filosofía y la Pedagogía Asistida, se constituyen en el seno mismo de la cultura y de las ciencias humanas. Se está configurado el preciso entorno para desplegar la actividad de los profesionales del área que han tomado esta nueva problemática que se inscribe hoy en las afecciones que sufren las personas y por las que se están recibiendo consultorías a partir de este año por todas y cada una de las dificultades, situaciones, dilemas, contrariedades, incertidumbres, dudas y cuestionamientos que se presentan a modo de conflictos para encontrar las alternativas más viables de solución.
El ser humano ha perdido desde los orígenes de la humanidad muchas cosas, y quizás también habrá ganado otras. Para el caso la vida misma se le ha ido, la amistad, sus pertenencias y hasta la gloria conseguida. Clínicamente ha desfallecido y psicológicamente ha sufrido grandes trastornos que afectaron su conducta, sin embargo el malestar se ha encarnado en el cómo su sombra. Quizás ha confundido el concepto sobre la vida misma, los principios y valores, el orden de las cosas y hasta su posición frente al cosmos y la naturaleza; por otro lado ha extraviado su entorno, su lugar de origen y el sentido de pertenencia; el goce con sus seres queridos y hasta su familia. Recordemos que "’se es digno no por atributo, sino por el sólo hecho de existir”. Entonces, la facultad superior que posee el hombre llamada razón, no solamente deberá ser artificio de respuestas sino el propio camino para llegar a la verdad, y éste es el objetivo y meta de la misma Filosofía.
Tomar la vida con filosofía y aprender de ella con pedagogía es el desafío hoy de estas dos grandes ciencias.
