La modernización del equipamiento operativo de la Policía de San Juan, anunciada el viernes último, busca agilizar la asistencia de la fuerza a la comunidad a partir de la digitalización de la plataforma de llamadas de emergencia al número 911 y establecer un enlace de georreferenciación mediante posicionamiento satelital de las patrullas y del personal ubicado en zonas estratégicas. Esta actualización, de manera gradual, es única en el país y lleva tranquilidad a la población que ante un hecho delictivo debe afrontar demoras, tanto para hacer una denuncia telefónica como en la espera de la llegada de la Policía al lugar del ilícito.

La innovación tecnológica, que supera a la obsoleta etapa de equipamiento analógico, posibilitará ubicar a los patrulleros y agentes por rastreo de GPS y determinar cuál es la unidad más cercana a la urgencia reclamada por el afectado, en tanto el enlace por fibra óptica entre las diferentes dependencias policiales también ubicará y sancionará a los bromistas que llaman al 911 con falsas denuncias.

La inversión del Gobierno provincial de unos 340 millones de pesos que demandará esta modernización es trascendente y dará resultados óptimos si la acompaña en igual medida el factor humano, es decir con un profesionalismo acorde con la nueva tecnología y, fundamentalmente, la responsabilidad de los encargados de la atención del monitoreo. Esto vale recordarlo, para que no se repitan las anomalías descubiertas en el área de observación de las cámaras de seguridad dispuestas en el radio céntrico, que dio lugar a una sanción al personal que en oportunidad del último Mundial de fútbol en Brasil, seguía las alternativas de los encuentros más importantes por las pantallas del sistema de vigilancia.