
Voy a apelar a mi memoria, experiencia personal y a la poca bibliografía existente, con el propósito que las nuevas generaciones tengan alguna noción de las orquestas, características y de conjuntos rítmicos de las décadas de 1950 y 60 que ejecutaban otros ritmos. A partir de 1947 comienza una época especial para la música popular. Se empezaba a disfrutar de una holgada posición económica y los jóvenes pensaron que lo más saludable era disfrutar de ella. La mayoría de los músicos pertenecían a las bandas de la Policía, RIM 22 y algunos a la sinfónica "Domingo F. Sarmiento", pionera en la provincia, casi todos lectores de la música. Las orquestas eran mejor estructuradas, con más de 10 personas, piano, batería, contrabajo, trompetas, saxofones, clarinetes, trombón a vara, 2 cantores y un animador.
Estilos de bailes
Los ritmos que se ejecutaban eran baion, cha cha cha, foxtrox, charleston, guaracha, merecunbe, mambo, paso doble, coraidos, rock, cumbia, tarantelas, boleros y también se ejecutaban música de nivel Internacional como Buen Humor, San Luis Blues, Jarrita Marrón, entre otras que eran éxitos de las grandes orquestas norteamericanas como Glen Miller, Benny Goodman y Dizzio Guillespie, etc. Estas partituras venían en ingles, casi siempre se compartía escenario con una orquesta de tango.
Las orquestaciones venían de Buenos Aires distribuidas para cada instrumento, por eso era necesario leer música. Con el tiempo, las que más se destacaron fueron "Santa Anita", dirigida por Vicente Corona, "Los Estudiantes", dirigida por Alberto Rossomando, "Montecarlo", dirigida por Alfredo Carbajal y "Jazz", de Victorio Vatteroni y Orequio.
Las características se componían de menos músicos y solían introducir tango, vals y milongas, en su repertorio, entre sus directores recuerdo a Elgueta, Cacho Espejo, Cayetano Russo, Campos y Pascual Desgens entre otros que no recuerdo. Los directores eran gente muy reconocida por sus trabajos que se publicaban en diarios y radios de la provincia.
Lugares donde se bailaba
Había 3 tipos de bailes, los permanentes como "Salón Buenos Aires", "Salón Becerra", "Biblioteca Cervantes", "Kabu", "Boite Estornell", "Dunia", Casino Provincial (hoy Legislatura), Flamingo y salón Pons. Los domingos por la mañana, todos con salones cerrados. Las otras pistas esperaban ansiosas la llegada de la primavera y verano para abrir sus puertas. Recordamos la pista "La Estrella" por la esquina Colorada, "La Continental", "El Rosedal" en Concepción, "Brisas del Plata" en Santa Lucía, "El Cóndor", "La Ideal", "Hermanos Reyes" en Rawson y "El Salvador" en Chimbas. Así mismo, todos los departamentos más alejados tenían "donde ir a mover el esqueleto" (como se decía popularmente). Además de bailes esporádicos organizados por clubes, uniones vecinales, cooperadoras de escuelas, instituciones benéficas, etc.
Los carnavales
Las orquestas, las características y los conjuntos rítmicos esperaban con ansiedad los carnavales puesto que le significaba trabajar un poco más y ganar el doble, eran una especie de aguinaldo, los organizadores hacían 6 reuniones bailables en una semana con éxito asegurado. En este tema en la Capital se distinguían el club Sirio Libanés donde la norma era chayar con lanza perfumes, otro era el club Los Andes (Hoy Trinidad), donde iban multitudes de personas dispuesta a chayar con pomos de plomo y de goma y por último el club Estudiantil, de la calle Güemes, que albergaba a gran cantidad de gente luego de animar el corso, se empezaba con pomos de goma y plomo y se terminaba con botellas de soda que empapaban a todos los presentes, en estos lugares no faltaban los disfraces, la nieve artificial, papel picado, y elementos de cotillón, los músicos con vistosos uniformes para darse mayor jerarquía.
Con seguridad me estoy olvidando de personas y cosas que pasaron hace 60 años, les pido disculpas, sólo he querido recordar en esta apretadísima síntesis los momentos vividos con los músicos y conjuntos de la época. Esa juventud que no volverá, pero seguramente los jóvenes actuales y futuros de distintas formas seguirán el verdadero camino que es la búsqueda eterna de la vida. La felicidad.
Por José Luis Carbajal
DNI 6.774.367
