A partir de hoy se eliminarán gradualmente, hasta la suspensión total, los subsidios a las tarifas residenciales de electricidad y gas de consumos medios y altos, sufriendo un ajuste del 23% al 93%, con respecto al bimestre junio-julio.
Las nuevas tarifas para dicho sector regirán sólo durante este mes y septiembre. A partir de octubre, los subsidios transitorios quedarán eliminados y los clientes residenciales de las distribuidoras de luz y gas volverán a pagar las tarifas plenas que estuvieron vigentes hasta mayo pasado, de manera que el Gobierno nacional dejará de tener un costo fiscal anual calculado en 500 millones de pesos. Es decir, quienes consumen más de 1.000 kW/h por bimestre y 1.500 m3. de gas al año, volverán a pagar los precios vigentes a mayo, lo cual alcanza a 2,3 millones de usuarios de todo el país, incluyendo a los 22.262 sanjuaninos de clase media.
El congelamiento de la facturación, dispuesto a fines de 2008, y después el año pasado, mediante los subsidios transitorios para atenuar los precios estacionales, fue un alivio en su momento por la situación económica, pero ahora se impone una transparencia tarifaria para que la subsidiaridad estatal deje de ser un lastre presupuestario, de manera que esos recursos se vuelquen en los sectores más desprotegidos. El verdadero ajuste debe partir del propio usuario, optimizando el consumo para pagar lo que verdaderamente necesita su vivienda.
Pero también deben eliminarse las cargas extraordinarias, como los creados para cubrir las importaciones de gas natural desde Bolivia y las compras de gas licuado a Venezuela. Además, en nuestra provincia, los aportes distorsivos como los del Lote Hogar, Fondo Solidario Hospitalario y para obras de infraestructura.
