Una vez que el hombre logró transmitir sonidos a la distancia, quiso también transmitir imágenes en movimiento. Ya en 1883, un joven estudiante de 23 años, Paul Nipkow, había inventado un disco giratorio con perforaciones cuadrangulares en espiral, que permitía explorar la luminosidad de imágenes captadas por una lente. Cada agujero al girar barría la imagen, formando líneas que caían sobre Selenio atravesado por corriente eléctrica. El Selenio es un metaloide cuya propiedad de emitir carga eléctrica, que varía según la intensidad lumínica que lo incide, se había descubierto en 1873. En este caso el brillo de la imagen moviéndose, originaba esa carga. Cuando un receptor con una lámpara recibe esa señal eléctrica, su luz se modifica y al atravesar los agujeros de otro disco similar al emisor, y sincronizado con él, logra reconstruir la imagen enfocada por la lente, y la proyecta en una pantalla.

Cuarenta años después, Baird implementó la televisión electromecánica basándose en el disco y la capacidad fotoeléctrica del Selenio y para 1927 se efectuaron las primeras emisiones públicas en Inglaterra. Pese a sus esfuerzos por mejorar las pobres imágenes que obtenía, paralelamente en Alemania, Von Ardenne lo superó usando los adelantos en el manejo de electrones. En efecto en 1897, Thomson estudió unos rayos que se producían en los tubos de vacío cuando se los sometía a descargas de miles de voltios. Frente al cátodo aparecía una luminosidad fluorescente verdosa, por lo que se los llamó Rayos Catódicos. Por su comportamiento, Thomson dedujo que eran corpusculares y de naturaleza eléctrica negativa. Se los llamó Electrones, y se los definió como partículas elementales de la electricidad.

Von Ardenne, descompuso y restituyó imágenes 25 veces por segundo, dos veces más que la televisión mecánica, dando origen a la Televisión electrónica. Para captar la luminosidad de las imágenes, usó el Iconoscopio, creado por el ruso-estadounidense Zworykin, un aparato constituido por un mosaico de células fotoeléctricas aisladas entre sí, que actúan independientemente originando ondas electromagnéticas de radio de alta frecuencia, que radian al espacio transportando las señales de cada punto de la imagen. Zworykin, en 1931, con una antena desde el Empire State, había comenzado a transmitir experimentalmente. Pero fue Von Ardenne quien apoyado por Hitler inició transmisiones regulares en 1935, en Berlín y desbancó la televisión de Braid que cada vez requería aparatos de mayor tamaño para aumentar la resolución.

Para 1936, los Juegos Olímpicos de Berlín, fueron transmitidos con gran pompa por los nazis y grandes masas humanas pudieron observarlos en teatros adaptados para ese fin. Al principio los aparatos receptores o televisores eran caros. La antena captaba las señales de video y sonido emitidas por las antenas emisoras a través de las ondas de radio de alta frecuencia y un sintonizador extraía la información. Un delgado haz de electrones generado por tubos catódicos, barriendo la pantalla fosforescente y en sincronía con los del iconoscopio, reproducía la imagen, punto a punto. EEUU y Gran Bretaña iniciaron la producción de aparatos en serie y en 1939 se transmitió la Exposición Universal de Nueva York.

La segunda Guerra Mundial (1939-1945), frenó la incipiente producción de televisores en serie. Después, "la ventana al mundo”, fue evolucionando tecnológicamente y para 1950 usando cámaras con tres tubos para el rojo, verde y azul, sus señales de video compuestas permitieron ver imágenes en colores en sistema PAL, NTSC ó SECAM según los países que los crearon. En 1956 el Magnetoscopio (ó video) permitió grabar la información, visual y sonora de la señal eléctrica y su uso, junto con el Zoom, se generalizó en los 70 y en los 80 los circuitos integrados con elementos fotosensibles, brindaron mayor calidad de resolución en cámaras más pequeñas que incluían el audio .En los 90 se desarrolló la Alta Definición, sistema que aumenta el número de líneas de la imagen. A la transmisión con redes de reemisión que llegaba a zonas rurales, se sumó en las ciudades un sistema cerrado por cable, que eliminó la antena del usuario e interferencias de señal. Luego los satélites geoestacionarios permiten que la TV llegue a lugares remotos. A comienzos del siglo XXI, la señal eléctrica transformada en luminosa, se transmite por fibra óptica junto a otras señales y con buena calidad y la TV, que era totalmente analógica cualquiera fuera el sistema de transmisión, incorpora la señal digital que usa la misma anchura de banda, pero al comprimir señales, alberga mayor cantidad de programas. Los aparatos evolucionaron y los tubos catódicos, reemplazados por plasma de cristal líquido, LCD Y LED, permiten hasta una TV inteligente (Smart) con contenidos de Internet.

La TV no nació con la libertad creativa que caracterizó a la Radio. Coincidió con el nacimiento de regímenes totalitarios y los gobiernos desarrollaron sistemas propios imprimiéndoles marcadas tendencias ideológicas.

(*) Licenciada en Bioquímica.