El aumento se da en relación a los animales chicos de consumo: terneros, novillitos y vaquillonas, que se entregan a supermercados, carnicerías y otros comercios minoristas. El costo de la media res, que llega a las carnicerías un 45% más cara que hace un mes, ya se siente en el bolsillo de los consumidores. En ese mismo período, el precio de la carne subió un 20% en góndolas y mostradores y se estima que continúe la tendencia al menos hasta marzo.
Al anunciar medidas para el campo, la presidenta Cristina de Kirchner se dedicó en las últimas semanas a desmentir las denominadas por ella, "profecías" de los "agoreros" que venían anunciando múltiples calamidades: que va a faltar trigo y que habrá que importar carne. En esas ocasiones se preocupó en precisar sobre el auge de las exportaciones de cortes vacunos de 2009, que se recuperaron fuertemente. Pero contra el deseo presidencial, seguramente sincero, aquellos agoreros del desastre comienzan a tener razón.
Hace casi cuatro años, el gobierno del entonces presidente Néstor Kirchner prohibió las exportaciones de carne para evitar una suba de precio. Después, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, introdujo una lista de precios máximos en el Mercado de Liniers, que se mantiene hasta el día de hoy, aunque ya no tiene la influencia de otra época. La falta de mercados transparentes y el rígido control de precios de la hacienda viva afectaron fuertemente a la ganadería de cría y provocaron el más largo período de liquidación de vientres de la historia, con mayor faena de futuras madres, en más de 40 meses.
El Gobierno suplió los primeros faltantes con hacienda de "feedlots" (engorde a corral), pero hasta ese esquema, sustentable sólo a fuerza de subsidio estatal, también entró en crisis. El aumento de las exportaciones, del que la Presidenta se jactó en los últimos meses, se debió a la circunstancial mayor oferta de carne generada por la liquidación de vacas de ganaderos que, en muchos casos, abandonaron la actividad y se dedicaron al cultivo de la soja. No por casualidad este año se dará el récord de 18 millones de hectáreas sembradas.
El pronóstico de la falta de hacienda, que algunos señalaban para 2012, se cumplió antes de lo previsto. Lamentablemente, esta vez, los descalificados en los discursos presidenciales, tenían razón.
