La obesidad ya es una epidemia mundial impulsada por una serie de factores de riesgos que son evitables mediante una dieta equilibrada y conductas saludables para evitar el sobrepeso, según las últimas advertencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que han repercutido en nuestras autoridades sanitarias por la incidencia del problema en el país.

Según una investigación de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, la obesidad generó en 2012 alrededor de 500.000 nuevos casos de esta enfermedad a nivel mundial. El estudio describe que una cuarta parte de los cánceres relacionados con la obesidad -unos 118.000 casos- son atribuibles al aumento del índice de masa corporal promedio en la población mundial y todos son considerados realmente evitables.

Por la repercusión en la Argentina, el Ministerio de Salud de la Nación ha recordado la importancia de evitar el sedentarismo, mantener una alimentación saludable y tratar oportunamente el sobrepeso y la obesidad, no sólo ante el riesgo de padecer cáncer sino otras enfermedades que pueden ser terminales. Por ejemplo, diabetes tipo 2, litiasis vesicular, hígado graso, dislipemia, síndrome metabólico, apnea del sueño, enfermedad coronaria, enfermedad cerebrovascular (ACV), insuficiencia cardíaca, hipertensión y artritis, entre otras dolencias prevenibles.

El titular de la cartera sanitaria, Juan Manzur, ha confirmado que la obesidad es una epidemia a la que nuestro país no escapa, y por eso desde el ministerio a su cargo se promueven las conductas saludables para disminuir los factores de riesgo que predisponen al cáncer. Se propone mejorar los entornos físicos para que las personas puedan tomar decisiones mas saludables, como no fumar y tener una vida activa y recordó que la prevención y el tratamiento del cáncer son política de Estado por tratarse de la segunda causa de muerte en el país, no obstante ser prevenible y curable si se modifican a tiempo hábitos y costumbres individuales y colectivas.

Se calcula que la obesidad y el sobrepeso serían responsables del 14% de las muertes por cáncer en varones y del 20% de muertes en mujeres. Para citar un ejemplo de la mala alimentación se comprobó que los argentinos comen en promedio dos porciones diarias de frutas y verduras, menos de la mitad de las cinco que recomienda la OMS. Esto se observó en todas las regiones del país y sin diferencias sustanciales ni por ingresos ni por nivel educativo.