A lo largo de la historia, la sexualidad ha sido tema cargado de prejuicios y actitudes negativas. Como consecuencia, aún hoy, la información está plagada de carga negativa, aunque la sexualidad tiene una gran importancia desde la infancia y mayor, en la adolescencia con características biológicas, sicológicas y sociales.

La sexualidad y con ella la afectividad, es una dimensión fundamental de la persona, que impregna sus vivencias, expresiones y comienzan con la vida misma. Durante muchos años, la educación sexual no está incluida dentro de los contenidos curriculares, donde se esboza solamente conceptos de "Biología” relacionados con la anatomía y fisiología de los sistemas reproductores.

Hoy, se aplica en escuelas públicas de gestión privada y no en las escuelas públicas. La pregunta es ¿No dependen ambas del Ministerio de Educación de la Provincia? ¿Quién aprobó los contenidos que se aplican en esas escuelas?

Es conveniente recordar que el tema de "Educación Sexual” lo estuvo trabajando una "Comisión Interdisciplinaria” designada por ese Ministerio y nunca se supo o dieron a conocer los contenidos, ni resultados de tal comisión. ¿Por qué no aplicar esos mismos contenidos de escuelas privadas cuyos resultados están siendo efectivos y muy bien articulados, con la familia, primera educadora? ¿No habría una "discriminación” en cuanto aplicar contenidos diferentes en las escuelas de una misma gestión? San Juan y Mendoza son las únicas provincias que no dan cumplimiento al "Programa de Educación Sexual Integral” (creada por la Ley 26.15 – 2006) negándose a su aplicación cuya puesta de acuerdo se logró entre todos los ministros de las provincias. Hoy se está elaborando un "Proyecto de Educación Provincial” donde seguramente figura el tema dentro de sus objetivos Ello no nos dará la seguridad de su aplicación hasta que la misma no esté reglamentada , y aprobada previamente. Lo que sí, celebramos es que el Ministerio de Salud Pública de la Provincia con un equipo interdisciplinario visita las escuelas secundarias asesorando mediante talleres y charlas a los alumnos de este nivel. ¿No podrían ambos ministerios articular los contenidos de esta tan pendiente asignatura como es "Educación Sexual”? Mientras esto ocurre, continúan sucediendo casos de enfermedades de transmisión sexual, embarazos tempranos, abuso intrafamiliar, violencia en el noviazgo, trata de personas. Es durante la adolescencia cuando las conductas sexuales se convierten en posibles factores de riesgo, debido a una información inadecuada, la no aceptación familiar y social, la hiperestimulación de conductas que unidas a las características de la edad, contribuyen todo, a una serie de problemas de salud. Ella está íntimamente relacionada con emociones, sentimientos, creencias y valores. Tampoco se puede reducir este tema solo a enfoques biológicos, desapareciendo los componentes afectivos. El discurso sexológico en sí mismo, está lleno de valores como respeto, diversidad, y la posibilidad de disfrutar y ser feliz. Es por ello, que la orientación de educación sexual debe ser interdisciplinaria, integral, y armónica. ¿Por qué negarse a tratar algo tan vivencial, soslayando el tema? Si queremos hablar de sexualidad a los alumnos, no podemos obviar aquello que, queramos o no, estemos de acuerdo o no, los mueve a ejercer su sexualidad. Entra en juego el cuerpo y la piel, pero también la pluralidad de deseos, emociones y expectativas. "Lo importante es dar solución y aplicación, conciliando en las aulas la mente y el corazón, así podremos aportar más inteligencias a las emociones, más civismo en nuestras calles y más afecto en nuestra vida social” (D Goleman Edit Kairós)

Es deseable descubrir la educación afectivo-sexual, como marco cultural que hace posible la creatividad y el encuentro Se requiere educación de los sentimientos o emociones, tendencias humanas, entre las que el amor, tiene carácter primordial.

Es urgente impulsar la aplicación del "Programa de Educación Sexual Integral”, repensar como adultos, frente al desafío y la responsabilidad de acompañar a los adolescentes en su proceso de sexualidad. Es una gran dimensión del desarrollo humano que no debe ser trivializado y donde la familia, fuente de energía y amor, se una a la escuela.