La seguridad es una de las grandes preocupaciones de nuestro tiempo y los avances tecnológicos ofrecen cada día nuevas herramientas para mejorar la prevención y la capacidad de respuesta ante hechos delictivos.

En tal sentido, las perspectivas son alentadoras en nuestra provincia. El Gobierno dio un paso importante, y dentro de un mes y medio comenzará a funcionar una red de control policial de espacios públicos, a través de cámaras de video. Se instalarán 59 equipos en diversos puntos de nuestra ciudad: 21, cámaras cubrirán 360 grados, y otras 38 serán fijas y ambas con acercamiento hacia personas y objetos. Se suma un sistema día-noche, que permitirá filmaciones con luz solar a color, en tanto en la oscuridad nocturna las tomas serán en blanco y negro, pero con mayor sensibilidad, por lo cual el sistema funcionará las 24 horas del día.

Con este avance en marcha se ingresará a la última fase del programa 911, que incluye además la utilización de una red de informatización y transmisión de datos que servirá para armar un mapa delictivo y mejorar el sistema de comunicación policial.

Una de las claves para comenzar a diseñar políticas tendientes a resolver la inseguridad urbana es la información. Difícilmente se puedan tomar medidas para bajar los índices de delito si no se sabe dónde ocurren o con qué modalidades.

Por otra parte, una vez que ocurren incidentes de distintos tipos en la vía pública, se debe contar con información para poder gestionar la respuesta con mayor rapidez y, en este sentido, el uso de las cámaras de video es un recurso de suma utilidad.